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Tribuna libre

No todo lo bueno para Washington, lo es para Europa

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¿Qué ventajas proporciona a los europeos la instalación en Polonia y República Checa del sistema de defensa antimisiles norteamericano?

¿Qué ventajas y qué desventajas proporciona a los europeos la próxima instalación en Polonia y República Checa del sistema de defensa antimisiles norteamericano? Se puede coincidir con la versión oficial de que todo eso se hace para defender a Europa de los países del eje del mal, por ejemplo Corea del Norte e Irán, e incluso creer en ese sistema como en Santa Claus, pero demasiados factores del mundo actual lo ponen en cuestión, particularmente, la geografía, la balística y los datos que reunidos por los servicios de inteligencia de los Estados importantes. Los países cimarrones no disponen de esa arma; si dispusieran de ella, sería necesario desplegar los sistemas de defensa antimisiles en lugares bien distintos.

No me propongo comentar por qué Washington considera acertada esa variante. Es mucho más interesante analizar las ventajas y desventajas que este plan traería para Europa. Al parecer, las ventajas no existen, excepción hecha de los aplausos aprobadores de Washington que podrían ser convertidos en algo útil para Europa. Pero nada que ver con la seguridad.

Todo lo contrario. Con la desintegración de la URSS y del Pacto de Varsovia, Europa Occidental “recibió” una seguridad con la que antes no podía ni soñar. Fueron liquidados los misiles de medio y corto alcance de la Unión Soviética, que representaban un peligro directo. En virtud de un tratado, se vio reducido el número de armas pesadas, es decir, tanques, carros blindados y sistemas de artillería, sector en el que la URSS tenía superioridad evidente sobre occidente. Y así sucesivamente. Al parecer, el mundo tuvo la oportunidad de ser distinto.

Pero no la utilizó. Occidente violó todas las promesas dadas primero a la Unión Soviética y luego a la Rusia de Yeltsin; los antiguos miembros del Pacto de Varsovia se incorporaron a la OTAN, que durante todos esos años ha ido aproximándose con paso firme a las fronteras de Rusia. Incluso en los armamentos pesados convencionales, y violando los documentos firmados, Occidente excedió los límites determinados por los acuerdos correspondientes.

He aquí las cifras concretas. Con la incorporación de Bulgaria y Rumania a la OTAN, ésta ya sobrepasó los límites de 1.250 tanques, unos 2.700 carros blindados y 1.600 sistemas de artillería en el flanco. Y si tenemos en cuenta otros nuevos miembros de la alianza, los niveles máximos permitidos para el área han sido sobrepasados en 5.992 tanques, 8.882 carros blindados, 5.171 unidades de artillería, 1.497 aviones de guerra y 515 helicópteros de asalto.

Conviene preguntar: ¿para qué necesita Moscú semejante acuerdo, máxime cuando EEUU y la OTAN, gracias al Tratado sobre las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa, están en condiciones, según el régimen establecido en la actualidad, de efectuar el monitoreo permanente de las Fuerzas Armadas de Rusia?

¿Cabrá entonces asombrarse de que Rusia comience a reaccionar a todo esto con desconfianza? Ya se habla del posible abandono de Moscú del citado Tratado y del relativo a liquidar los misiles de medio y corto alcance. Hace poco lo declaró el general de ejército Yuri Baluévslki, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia. Por último, el presidente Vladímir Putin dijo sin rodeos que Rusia dará respuesta al despliegue del sistema de defensa antimisiles norteamericano en Polonia y la República Checa. Pero la respuesta será asimétrica, es decir, contraponiendo al mencionado sistema que todavía ha de demostrar su eficiencia, los misiles capaces de burlarlo. Rusia dispone de tales cohetes.

En resumidas cuentas: ¿qué ha salido ganando Europa? ¿Es mejor vivir al amparo de la carcomida sombrilla norteamericana y con los cohetes rusos en servicio operacional, o sin una ni otros? A mi modo de ver, la respuesta es evidente. ¿Para qué necesitan entonces Polonia y la República Checa los sistemas de defensa antimisiles, y la OTAN el aumento constante y desmesurado de su musculatura asustando a los moscovitas?

Indudablemente, EEUU es una gran potencia, pero no es Todopoderosa; en ese país todo es grande, incluidos los errores. ¿Para qué revitalizar los problemas que acaban de ser resueltos a costa de enormes e históricos esfuerzos?   

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