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¿Quién crispa en España?

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En Cataluña, el déficit de salud democrática que empieza a tener la sociedad catalana, se debe a una clase política encerrada en si misma

Se ha convertido ya desde hace unos meses en un clásico de las tertulias de café, de las cenas de amigos. El comentario que va de boca en boca es que la gente está cada vez más crispada; que los políticos andan todos los días a la gresca; que los “tertulianos” de algunos programas de radio o televisión no hacen más que insultar o insultarse entre sí.   Algunos ejemplos de lo anterior los tenemos muy recientes. Al ex –Presidente de la Xunta de Galicia y uno de los “padres” de la Constitución, Manuel Fraga, un grupo de estudiantes de la Universidad de Granada le llaman “fascista” y “asesino”. A los dirigentes del PP les agreden e insultan en Cataluña o les pintan su autobús electoral con expresiones tan tolerantes como “fuera de Cataluña”. El impresentable de Rubianes se caga en la “puta España”. La mujer de Carod Rovira habla de los “hijos de puta” del PP. Las juventudes de IU en Cataluña son tan “cutres” que no tienen otra ocurrencia que repartir unos preservativos con el lema “para follar a la derecha”. ¿Seguimos con más ejemplos de la crispación?   Hecho el diagnóstico, el siguiente paso que hay que dar es: ¿quien o quienes son los responsables de este estado de cosas? Cómo efectivamente en la vida no todo es blanco o negro, suele haber tonalidades intermedias, lo mismo sucede para contestar esa pregunta. Las causas y los responsables de esta situación son variados, aunque algunos tengan más culpa que otros. Intentemos desbrozar algo el camino.   ¿Qué grado de responsabilidad en este estado de cosas tiene un Presidente del Gobierno empeñado, por ejemplo, en revisar la historia reciente de nuestro País? Un presidente que para explicarle a la madre de una víctima del terrorismo, Irene Villa, que claro que se puede poner en el lugar de su hija porque a su abuelo le asesinaron los “nacionales” en la Guerra Civil, ¿está contribuyendo a la crispación?. Un Presidente que está dispuesto a hacer concesiones políticas a una banda terrorista como ETA para que deje de matar, ¿ayuda al sosiego de la sociedad? Un Presidente que recién llegado a la Moncloa, una de las primeras medidas que toma es la equiparación de las uniones entre homosexuales con los matrimonios entre un hombre y una mujer, ¿no está agrediendo a los sentimientos y a los principios de muchos españoles?   Pero no toda la culpa es del actual inquilino de la Moncloa. En Cataluña, por ejemplo, el déficit de salud democrática que empieza a tener la sociedad catalana, se debe a una clase política muy encerrada en si misma, preocupada fundamentalmente por defender lo suyo y que además criminaliza y estigmatiza a todos aquellos que no piensen como ellos. Eso es muy típico del nacionalismo, pero en Cataluña ha contado también con el apoyo inestimable de los socialistas.   En el terreno de los medios de comunicación, también se encuentran culpables. Las trincheras cada vez son más profundas; el cruce de insultos, de reproches, de descalificaciones entre unos y otros empieza a ser ya bastante insoportable para unos lectores, oyentes o espectadores, que lo único que buscan en los medios de comunicación es información y una opinión que esté fundamentada en argumentos, en hechos, no en gritos o insultos.   Ha habido un claro retroceso en los tres últimos años, en lo que se refiere al clima de tranquilidad y serenidad que debe de presidir el debate público. Hace tiempo que no se veían en nuestro País las cosas que se ven o no se oían las cosas que se escuchan. Ese es un camino que no lleva a buen puerto. El deslizamiento por esa pendiente es bastante fácil y la recuperación del espacio perdido exigirá mucho esfuerzo. Pero la gente empieza a estar ya bastante harta. ¿Solución a este estado de cosas?. No es nada fácil ni sencilla. Pero en democracia, los ciudadanos siempre tienen un instrumento en sus manos para dar o quitar razones: las urnas, y en los próximos dieciocho meses los españoles seremos convocados en varias ocasiones a votar, para elegir Alcaldes, Presidentes de Comunidades Autónomas y Gobierno de España. Entonces será el momento para que cada uno exprese su opinión sobre lo que está sucediendo en nuestro País.