Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Estoy endeudado, pero conduzco un Mercedes

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Los españoles han comenzado 2006 mirando la economía con escepticismo. La subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo ha afectado al nivel de confianza de los ciudadanos en la economía. El alto precio de la vivienda en España y el elevado endeudamiento al que están sometidas las familias son algunos de los asuntos que más preocupan en estos momentos a la sociedad española. Esta incertidumbre ha llegado al sector del automóvil, que en los últimos meses ha sufrido un frenazo en sus ventas en contra de la tendencia de crecimiento que la empresa automovilística venía experimentando desde hacía dos años. Sin embargo, la marcha atrás de las ventas del sector contrasta con el avance que las tres conocidas marcas de lujo — Mercedes, Audi y BMW- han vivido en 2005. Mercedes cerró el ejercicio del pasado año con un incremento del 16.94% en sus ventas. Mientras que BMW, lo hizo con un impulso del 16,35 y Audi con un aumento del 14,53%. Una de las causas de la buena marcha de estas marcas de lujo, ha sido la salida al mercado de nuevos modelos para captar más clientes. Otro de los grandes motivos es, sin duda, la cultura de los españoles, que parecen sentirse más seguros al volante de un caro coche alemán que refleje su buen status social. Una posición social que queda reducida a la apariencia, pues las estadísticas y los datos económicos no reflejan esa bonanza de la economía doméstica. El ahorro de las familias brilla por su ausencia y el endeudamiento de los hogares es motivo de preocupación tanto para los analistas, como para el español de a pie. Por ello, más allá del negocio que el mercado español representa para estas grandes marcas, los datos recogen un hecho preocupante: la irresponsabilidad o falta de previsión de muchos españoles que, sin tener asentada su economía, optan por adquirir un vehículo que parece estar por encima de sus posibilidades. Los franceses compran Renault o Citroën como muestra de su orgullo nacional. Los españoles no pueden hacer lo mismo, pues este país no puede presumir de tener una marca de coches propia. Sin embargo, no hay problema, ya que gracias al elevado poder adquisitivo del endeudado es posible fardar de tener un gran Mercedes.