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Tribuna libre

Los soldados de las ex-colonias francesas han tenido que esperar a la proyección de una película para que les pongan al día sus pensiones

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“Nunca es tarde si la dicha es buena” dice el refrán. Eso deben estar pensando los combatientes de las antiguas colonias francesas, a la espera de que les revaloricen sus pensiones, congeladas desde hace casi 50 años.

En agosto de 1944, el regimiento de tropas indígenas del Ejército francés cruzaba el Mediterráneo cantando “Somos nosotros los Africanos, que venimos de lejos, nosotros venimos de las colonias para salvar a la Patria (...) Queremos portar en alto y con orgullo la bandera de nuestra Francia entera”.   Gracias al desembarco del ejército africano en Provence y de los aliados en Normandía, reforzados por el empuje del ejército soviético sobre el frente del este, los nazis fueron derrotados y Francia pudo ser liberada.   Estos días los franceses han podido descubrir esta parte de su historia, practicamente ignorada por la mayoría, con la ayuda de la película “Indigènes” de Rachid Bouchareb. Es la vida de esos oficiales que, a igual rango, eran peor pagados que los blancos, y disfrutaban de menos permisos.   Hay quien dice que fueron utilizados como carne de cañón, aunque murieron de todos los colores. Pero sí es cierto que, después de haberse jugado la vida por su Patria, Francia, cuando se produjo la descolonización de Argelia, todas las jubilaciones y pensiones de invalidez quedaron congeladas al nivel de 1959.   Jacques Chirac, hombre de bellos discursos y dulces palabras, prometió hace unos días, tras el pase privado de la película “Indigènes” la revalorización a partir de 2007 de las pensiones de todos los soldados del antiguo imperio que hayan combatido bajo la bandera francesa durante la segunda guerra mundial.   Esto mismo dijo hace dos años Chirac, con motivo de las celebraciones del 60 aniversario del desembarco en Pronvence y de la condecoración de unos veinte veteranos africanos con la Legión de Honor. Aquellas palabras se las llevó el viento. Hoy, los antiguos combatientes esperan que gracias al impacto mediático de la película “Indigènes”, y al poco tiempo de le queda a Jacques Chirac al frente del Elíseo, esta vez el presidente pase de las palabras al acto.