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Tribuna libre

El museo “menos conocido del mundo” está a diez minutos de París

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Un museo a las afueras de París, el más bello del mundo y el menos conocido, que acoge el primer Concorde que se construyó.

Este lunes comienza el 47 Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio, y tiene lugar en Le Bourget hasta el 24 de junio. Es una buena ocasión para conocer el Museo del Aire y del Espacio, que según su director, Gérard Feldzer, es “el más bello museo del mundo”, aunque también “el menos conocido”.

Es la oportunidad de contemplar el Concorde, condenado a permanecer en tierra tras el accidente del 25 de julio de 2000. Hay dos aparatos, el Concorde 001, el primero en realizar un vuelo supersónico, y que se utilizó para validar la fórmula de este tipo de aviones, y el Sierra Delta, el último Concorde que sobrevoló Francia.

En el espacio dedicado a Saint-Exupéry está expuesto el tren de aterrizaje del P38 Lightning, el avión que pilotaba el autor del Principito cuando desapareció en 1944, y, junto a fotografías, vídeos o ediciones originales de sus libros, también aparece una esclava que llevaba Saint-Exupéry el día de su muerte, encontrada por un pescador marsellés cincuenta y cinco años más tarde.

En la gran galería aparecen dispuestos treinta aviones clave de los años 1850-1918, casi todos ellos son originales, sólo tres son réplicas. Están desde los aparatos más rústicos, fabricados con tela, madera y cables, hasta los primeros aviones metálicos como un biplano utilizado como avión de reconocimiento a finales de la Primera Guerra Mundial. La sala, de Art déco, concebida en los años 30, espera recuperar su rostro primitivo antes de fin de año

Tamién se pueden descubrir los principales aviones de combate del Ejército del Aire desde los años 50 y una maqueta pedagógica del Mirage F1, y un Boeing 747, que se puede recorrer de una punta a otra, desde la cabina del piloto hasta la bodega.