Miércoles 07/12/2016. Actualizado 12:04h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

El negocio está muerto pero él está muy vivo

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

“He decidido que daré gratis mi música por Internet”. Es Miguel Ángel Julián, un tipo que apareció con su grupo a finales de los años 80

Lo acaba de decidir y se lo ha contado a un medio de comunicación digital vinculado al portal musical Popes80.com. “He decidido que daré gratis mi música por Internet", dijo. Y se acabó. Que ya está bien de que unos las planten, las mimen y las rieguen para que otros las sieguen, las vendan y se lleven la plata. Y no se las comen también porque las flores se digieren mal. Y sin repartir el pastel como Dios manda, porque esa es otra. Que el 10 % de cada disco vendido -más un 4 % de derechos de autor y tal...- es lo que se lleva el artista al final. En teoría, y si tiene suerte. Porque eso sucede sólo en el mejor de los casos, ya que los contratos de las discográficas son como son. Y si eres nuevo en esto tendrás que conformarte casi con que te saquemos el disco. Y si quieres que en tu discográfica te promocionen un poco, da gracias si logras firmar un contrato según el cual logres embolsarte un 3% o un 5% de cada CD no pirata vendido. Así que él se hartó de todo esto, decidió regalar sus próximas canciones en Internet porque como dice, y nos lo repitió una y otra vez durante la entrevista, “el negocio está muerto”.

Les hablo de Miguel Ángel Julián. Un tipo que apareció con su grupo en la escena musical española a finales de los años 80. Al principio les miraban con extrañeza porque en pleno declive de la movida podía sonar un poco pretencioso aquello de dedicarse al soul y cantar en inglés. Se llamaban Cool Jerks y llegaron con un disco tan impresionante bajo el brazo que la crítica no tuvo más remedio que rendirse a sus pies. En las tiendas de música la gente preguntaba por el disco de unos “americanos o ingleses” llamados Cool Jerks. Y es que pocos se podían creer, tras escuchar “Soul Teller” en el programa de Juan de Pablos, que la prodigiosa voz de Miguel Ángel Julián fuera de este mundo. O más bien, de esta parte del mundo. Después siguieron demostrando, disco tras disco, que el soul, el rock and roll y el funky son sólo etiquetas pasajeras. Que lo importante son las canciones y la actitud. Que si son buenas siempre hay futuro. Y llegaron muy lejos en muchos circuitos, a pesar de que casi no tenían precedentes en España en su estilo y forma de hacer música.

Después Miguel Ángel se cansó de utilizar a toda una banda, como eran Cool Jerks, para poner a bailar a la gente y decidió probar a organizar una fiesta musical ayudándose sólo con máquinas. Y puso a todos los que estaban a tiro a bailar con un nuevo proyecto electrónico llamado Soulloopatack. Pero él había nacido para el soul y eso lo saben hasta los chinos de la China. Que si tuviesen ocasión de escuchar “Soul Teller” se pasarían el día sacando fotos a la felpudo “Welcome” de la puerta de la casa de Miguel Ángel. Como chinos.

Después de varios años sin tener noticias de sus andanzas, el artista ha reaparecido en la entrevista mencionada anteriormente. Atraviesa el mejor momento de su carrera. El veterano y prestigioso productor internacional Willie Mitchell se ha interesado por su música y Miguel Ángel Julián se encuentra en estos momentos en los estudios Royal de Memphis grabando su próximo disco con su nueva banda, llamada Soul Tellers en homenaje a la canción más popular del grupo que le dio a conocer. Grabándolo bajo la producción del citado Willie Mitchell. Todo un sueño para él y para cualquiera que entienda de qué va esto. Su “padrino” y amigo del alma, el gran Juan de Pablos, todavía no ha logrado frenar el goteo de lágrimas de la emoción de ver a su “cachorro” comerse el mundo en silencio. “¿Pero tú sabes lo que has conseguido, Miguel Ángel?”, le espetó incrédulo.

Cuando termine de grabar el que será –sin dudas- su mejor disco, su álbum más importante, volverá a España y lo subirá en su web oficial, soultellers.com. Y todos los que lo deseen podrán descargárselo gratuitamente. Con sus cancioncitas, portaditas, libretos y demás historias. Con todo. Después Miguel Ángel intentará que le cuadren los números de la inversión en el nuevo álbum haciendo conciertos por toda España. Para que tú, que ya conocerás bien todas sus canciones -también las nuevas- puedas bailar al ritmo de los mejores temas de Cool Jerks y de Soul Tellers en directo. Y Willie Mitchell, el productor de Al Green, cuando se entere –si es que no lo sabe ya- de que su próxima producción se va a distribuir gratis en la web de los Soul Tellers se va a quedar sin aire. Pero es que a Miguel Ángel le gusta la música y punto. No se anda con historias. Sabe que hace tres años que tiene en proyecto grabar el mejor disco de soul de la historia de la música española –aunque sea en inglés- y que ni una sola discográfica ha movido un dedo por hacerse con él. “¿Soul, dices? No vende... ¡Siguiente, por favor!”.

Como vivimos inmersos en un constante homenaje a la mediocridad musical, los honestos y los listos se lo trabajan a su manera, de espaldas a la industria y a las convenciones del momento. Y la audiencia inteligente las coge al vuelo. Me consta que los que saben de qué va esto están ahora tomando nota de la anteriormente mencionada dirección web de estos Soul Tellers para no perderse su obra cuando esté lista. Y ellos y yo pensamos lo mismo: al resto de los musicólogos y musicólogas que les vaya bonito. Que sigan jugando a que no pasa nada, a que la industria es como antes, a que Internet es un perverso monstruito que pronto será amordazado por la super SGAE mientras todos comeremos de nuevo perdices, a que todo sigue igual... mientras “el negocio está muerto”. Y huele a tormenta.