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Tribuna libre

El peor Gobierno de la democracia

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El último en expresar este pensamiento en voz alta ha sido el ex -Presidente Aznar en unas declaraciones realizadas en Argentina. Algunos pueden pensar, y no les faltaría razón, que el político popular es juez y parte, y que eso resta credibilidad o fiabilidad a un juicio tan duro. Pero ese hecho no resta un ápice a algo que empieza ya a ser una obviedad. Efectivamente, los que ya por edad empezamos a tener una cierta "memoria histórica" -perdón por la cursilería- no albergamos ninguna duda al respecto: este Gobierno de Zapatero es el peor, con diferencia, de los que ha tenido España desde las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco. Y lo es, por sectario, por revanchista, por incompetente, por alimentar la división social, por ceder ante el chantaje de los nacionalistas, por plantearse negociar con una banda terrorista, por tener una política exterior bananera. Por ser, en definitiva, unos mediocres. Si establecemos como elemento comparativo la persona y figura del Presidente del Gobierno, habría que decir que a Adolfo Suárez le correspondió la tarea más difícil, como era hacer la transición política, pasando de un régimen dictatorial a uno democrático. Y aquello salió bien, muy bien. Hubo una reconciliación entre los españoles, se elaboró y aprobó por una inmensa mayoría la Constitución y se empezó a construir el edificio autonómico. A Suárez le sucedió durante un escaso año y medio, Leopoldo Calvo Sotelo, que no lo tuvo nada fácil. Llegó a la Presidencia del Gobierno con un partido, la Unión de Centro Democrático, hecho añicos y encima sufrió un intento de golpe de Estado el día de su investidura. A pesar de ello, España siguió preparándose para ingresar en la Comunidad Europea. Felipe Gonzálezfue presidente del Gobierno durante catorce años. Es verdad que los casos de corrupción que salpicaron su mandato -malversación de los fondos reservados incluidos- y la "guerra sucia" en la lucha contra ETA, ennegrecieron unos años muy importantes en los que sin ninguna duda, España avanzó y progresó en todos los órdenes. Pero González siempre tendrá que llevar sobre sus espaldas esos dos baldones de la corrupción y de los GAL. Tras el político socialista, llegó a la Moncloa un joven líder de la derecha española que había tenido el mérito de refundar esta y de sacarla del ostracismo político en el que se encontraba. Podrá gustar mas o menos el personaje, sería más o menos simpático, pero lo que es difícilmente rebatible es que durante los ocho años de la Presidencia de Aznar, España fue bien económicamente; los nacionalistas sabían con quien se jugaban los cuartos y ETA estuvo contra las cuerdas. Es obvio que su decisión mas controvertida y la que le provocó un mayor rechazo en la opinión pública fue la intervención en la guerra de Irak. Zapatero llegó al poder por mor de unas circunstancias terribles, dramáticas, como fue el brutal atentado del 11-M. Se dice que hasta que el PP no pase página de ese hecho, no levantará cabeza. Puede que esto sea así, pero también lo es que mientras que el PSOE y ZP no admitan -no lo harán nunca, al menos públicamente- que aprovecharon para sus intereses electorales aquel atentado, siempre les acompañará la sombra de duda sobre la limpieza de su victoria el 14-M. Además, Zapatero está gobernando España ignorando su reciente historia. Ignorando que aquí hubo un gran esfuerzo de reconciliación, que todo el mundo se dejó "pelos en la gatera" en la transición; que las heridas del pasado estaban cicatrizando hasta que llegó el actual secretario general del PSOE y decidió que había que reabrir debates que estaban cerrados. Si la comparación entre el actual Presidente y sus predecesores no aguanta ni un asalto a favor de estos, las diferencias son ya abismales si analizáramos los ministros de unos y de otros. Pero, en fin, esto es lo que hay, aunque esperemos que el daño que se está ya haciendo no sea irreparable.