Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

El “vil metal”, protagonista: de los 8.000 euros de Rajoy al carísimo “botellón” de Arenillas, pasando por Ibiza

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Es lo que tiene la democracia televisiva, se empieza preguntando impunemente al líder de la oposición que cuánto gana y se acaba con los “convolutos” ibicencos.

Y es que la isla balear, con eso de la moda “ad lib” de hace unos años, es muy propicia a que la gente se tome toda clase de libertades.

Dicen que con lo de Astroc ha estallado la burbuja inmobiliaria, pero aparte de que lo de la bolsa son episodios que a veces tienen poco que ver con la realidad empresarial, lo que de verdad ha estallado es la “batalla de escándalos” con vistas a las elecciones que se nos avecinan. Ahora sí que estamos en campaña. Lo de antes –incluido Pepe Blanco- eran juegos florales, comparado con lo que nos espera, incluido Pepe Blanco. Los casos de “corrutos” van a estar en todos los menús, incluso aunque no sean a la carta como los que se endilga Arenillas, que eso sí que es gastronomía y no la de Ferrán Adriá.

Por cierto, que no deja de ser curioso que de los once restaurantes mejores del mundo, siete sean españoles y que de esos siete españoles, los siete se los repartan entre Cataluña y el País Vasco. Seguro que ni Ibarretxe ni Carod están contentos. Que ya lo ha dicho Pasqual Maragall: Haga usted una guerra y un Estatut para que se le quede en nada y sirva de poco. Este hombre, aún retirado, es insaciable. Si en vez de ser Arenillas el que va a comer con el indio, es Maragall no quiero ni pensar en la cifra de la factura, incluidos los caldos.

Cataluña sigue en punta de la actualidad, que diría Simancas. Maragall se lamenta de no haber modificado la Constitución, el consejero Josep Huget no deja que los catalanes aterricen en Barajas –que suena a eso de “aterriza como puedas”- y Montilla “hace manitas” políticas con Esperanza Aguirre, la del eslogan de Espejo de todo, que leído al estilo De la Vega, Es-pe-jo-de-to-do suena fatal.

Pero con quien de verdad triunfa la señora Aguirre es con Ruiz Gallardón que ya nos tiene dicho a los madrileños que Cada vez me llevo mejor con Esperanza. Pues no deja de ser un alivio, ¿verdad, señor Rajoy?

El que no encuentra ni alivio ni consuelo es Pedro Solbes. El Vicepresidente va de sofoco en sofoco con lo de la CNMV y ahora se le encabrita hasta Miguel Sebastián que, desde que “está en política”, ha sacado los pies del tiesto. Él, que en La Moncloa era de natural recatado y discreto, se pone chulo, se va a las inundaciones de la M-30 sin chaleco reflectante.

El que sí se consuela es Zerolo, que al parecer tenía mono de manifestaciones y se sacó de la manga una con lo del Sahara, que a ver cómo se lo explica a Rodríguez Zapatero. La verdad es que ver al edil madrileño en plana manifestación abrazado a un saharaui es enternecedor aunque no tanto como la foto de Carmen Alborch en pleno mitin recostando su cabeza en el torso de la Vicepresidenta de la Vega y es que las campañas electorales son muy traicioneras y las fotos no perdonan.

Pero por perdones que no quede. Ahora todos tienen/tenemos que pedir perdón y en eso de las disculpas el adalid es el Lehendakari que está obsesionado por el perdón. Este hombre –cejas aparte- es la viva imagen de la misericordia. Primero monta el mitin –valga la cacofonía- para pedir perdón a las víctimas del terrorismo, claro que a muchas les tuvo que pedir perdón por e-mail, porque no se personaron en el acto misericordioso. Y, tras reconciliarse con las víctimas, quiere ahora que todos los españoles nos reconciliemos con Guernica. ¡Ala! Todos conmigo y yo el primero por la senda de la misericordia, a pedir perdón por el bombardeo de la ciudad vasca. Y como diría mi admirada Pilar Miró: Picasso que estás en los cielos.

Y es que esto del perdón también tiene su dosis de imaginación. Por ejemplo, la que pone a contribución el corresponsal en Roma de El País cuando nos anuncia a toda página que: el Papa ha resucitado el infierno, en contra de las afirmaciones de Juan Pablo II. Uno había leído el refrán ese de “Roma veduta, fede perduta”, pero de eso al dicho de “corresponsal en Roma, inculto que no se entera” va un abismo. ¿O se entera demasiado? En cualquier caso que pida perdón, que aconsejaría Ibarretxe.

Y a todo esto el Ministro de Justicia que nos habla de las lecturas posibles de la Ley de Partidos. Pues hay que ponerse en lo peor. Dicho sea con perdón.