Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:21h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

A mí que me subvencionen

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Yo quiero una subvención, pero nadie me hace caso y sigo sin conseguirla. Se me ocurren montones de cosas que me podrían subvencionar y que son cultura en el más amplio sentido de la palabra. Desde mis aficiones gastronómicas -eso es cultura- hasta mi gusto por el turismo y los viajes –-son cultura-, pasando por mi colección de plumas estilográficas -claramente cultural- o el negocio que para mí supondría poder poner una autoescuela -cultura y educación vial- creo que hay muchas facetas de mi actividad que son perfectamente subvencionables.

Yo quiero una subvención, pero nadie me hace caso y sigo sin conseguirla. Se me ocurren montones de cosas que me podrían subvencionar y que son cultura en el más amplio sentido de la palabra. Desde mis aficiones gastronómicas -eso es cultura- hasta mi gusto por el turismo y los viajes -son cultura-, pasando por mi colección de plumas estilográficas -claramente cultural- o el negocio que para mí supondría poder poner una autoescuela -cultura y educación vial- creo que hay muchas facetas de mi actividad que son perfectamente subvencionables.

 

Además todas esas acciones podrían y deberían ser compartidas con el común. No me importa nada que la gente contemple mi colección de estilográficas desde el patio de butacas de una sala de espectáculos,  ni que me vean mientras como en un restaurante de cocina de diseño o me sigan en mis viajes. Faltaría más.

 

A lo que no me dedico es a producir y dirigir cine, cine español, y creo que ahí está mi fallo. Si se me ocurriera hacer cine seguro que me subvencionarían y además las televisiones -que nunca han hecho el más mínimo caso a mi colección de estilográficas- tendrían la obligación de atenderme, hacer un reportaje y emitir mis películas.

 

Me resigno a no ser subvencionado, pero no lo entiendo y me cuesta asimilar este desprecio.

 

Si quiero escribir un libro es mi problema o el de la editorial que me hace caso; si quiero pintar un cuadro yo me compro las pinturas el lienzo y el caballete y si no lo vendo lo cuelgo en mi casa; si se me ocurre poner un negocio, por muy cultural que sea, el riesgo es mío y sólo mío; pero si hago una película, no solo me subvencionan sino que además tengo derecho a protestar por casi todo, a decir que soy un intelectual y a sentirme víctima de la sociedad que me subvenciona.

 

No es fácil de entender, pero debe ser de cajón cuando a todos los subvencionadores, léase administraciones públicas, les parece tan natural y todos se apresuran a colocar en sus presupuestos las subvenciones para el cine.

 

A lo mejor si pido la subvención en lenguaje cinematográfico, cuela.

·Publicidad·
·Publicidad·