Miércoles 18/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribuna libre

Entre urgencias y prisas

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Hay que dar tiempo al tiempo y entender que las mismas situaciones no se ven igual desde la oposición que desde el Gobierno.

Resulta evidente que ‘una cosa es predicar y otra dar trigo’. O lo que es lo mismo una cosa es estar en la oposición y otra gobernar.

Por eso hay tantas impaciencias con la gestión de Rajoy. Es evidente que no todo se puede hacer de golpe por mucho que desde la oposición se predicaran urgencias, pero también es evidente que habrá que moverse con un poco más de celeridad en ciertos asuntos.

Hay una sensación de parcheo, de improvisación y de no estar haciendo todo lo que se prometió que, posiblemente tengan su base, pero que no es del todo justa. Un ejemplo lo tenemos en el asunto de la reforma laboral.

Según el Rajoy de la oposición era algo tan urgente como para, antes incluso de tomar posesión y de instalarse en La Moncloa, emplazar a sindicatos y empresarios incluso ponerles fechas para que se pusieran de acuerdo y si no lo conseguían ‘amenazar’ con que sería el Gobierno quien tiraría por la calle de en medio.

Pues ni una cosa ni otra. Prórrogas, dilaciones, acuerdos insatisfactorios y la vicepresidenta poniendo paños calientes.

Algo de lo mismo, aunque en distinta dimensión, pasa con las supuestas divergencias en el seno del equipo económico del Gobierno. Puede ser que las haya, pero no dejan de ser normales, más en a situación crítica que vivimos.

Lo único que ocurre en todo esto es que el Gobierno de Rajoy había despertado demasiadas expectativas. Fueron muchos meses de encuestas que daban por segura la mayoría absoluta y las esperanzas y las euforias se desataron.

Pero la realidad es la que es y nada de lo que ocurre puede solucionarse en diez minutos. Hay que dar tiempo al tiempo y comprender situaciones que, siendo las mismas, no se ven igual desde la oposición que desde el Gobierno.

Además, y eso tampoco cambia con demasiada celeridad, el comunicar bien, nunca ha sido el fuerte del Partido Popular.

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