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Para ver a Pedro

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Para ver a Pedro, para escuchar a Pedro, para estar con Pedro, para eso acudieron a Valencia millón y medio de peregrinos

Para ver a Pedro, para escuchar a Pedro, para estar con Pedro, para eso acudieron a Valencia millón y medio de peregrinos en el Encuentro Mundial de las Familias.   Y es que Benedicto XVI no es el sucesor de Juan Pablo II, Benedicto XVI es el sucesor de Pedro. Y el sucesor de Pedro no dijo nada nuevo en Valencia. Si alguien esperaba novedades –en uno u otro sentido- se llevaría una gran decepción. El Papa dijo lo que viene diciendo la Iglesia durante siglos. Eso es todo.   Un fin de semana intenso que deja una serie de mensajes, palabras, gestos y detalles que se prestan a ser analizados desde muchos puntos de vista y desde los más variados intereses.   Pero ese “día después”, a lo que de verdad llama es a leer y releer las palabras del Papa que dedicó todo su contenido –como era lógico- a la familia.   Un mensaje claro, tajante sin dar lugar a la más mínima interpretación. La familia como transmisora de la fe a los hijos La familia como elemento básico en la sociedad. La familia como reflejo del plan de Dios para los hombres. La familia como garante fundamental de la libertad del ser humano La familia basada en el matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer.   La visita del Papa a Valencia ha dado lugar a una serie de acontecimientos paralelos que, si no influyen para nada en la raíz de su discurso, sirven para que las gentes analicen actitudes y hasta talantes.   Eso es lo que ha sucedido con las actitudes groseras de algunos miembros del Gobierno encabezados por el Presidente. Groseras tanto en las ausencias como en las presencias “sin saber estar”.   Eso es lo que ha sucedido con la nota que calificaba de “collar de perlas con Cruz” al rosario que Benedicto XVI había regalado a la Vicepresidenta. ¿De verdad es un error? ¿Puede alguien pensar que un español medianamente culto con más de 40 años confundiría un rosario con un collar? ¿No estaremos ante un “error” de muy mal estilo?   Eso es lo que sucedió con el Telediario de las tres de la tarde en TVE que abrió afirmando textualmente: El Papa ha defendido la familia tradicional católica. Buen truco frente a la opinión pública eso de la familia tradicional. El problema está, periodistas del Telediario de las tres, en que el Papa no pronunció en ninguna de sus alocuciones la frase familia tradicional católica.   Eso es lo que sucedió en el Telediario de las tres de TVE cuando, tras las imágenes de Valencia, se emitió una noticia sobre bodas de gays y lesbianas para dar información sobre las distintas opciones de matrimonio. Y cuando, tras esa información, continuaron las referentes al Encuentro Mundial de las Familias. Todo igual, todo con el mismo tratamiento informativo. Todo revuelto.   Eso es lo que sucede cuando hay comentaristas y periódicos que subrayan lo “diplomático” que estuvo Benedicto XVI, sin reproches al Gobierno. Hay una frase de un Secretario de Estado del Vaticano que viene bien en estas circunstancias: La paciencia de la diplomacia china es infinita, la del Vaticano es eterna.   Es lo que sucede cuando se magnifica en titulares que el PP y el Opus Dei controlan la organización de la visita del Papa.  Periodísticamente no se ve por ningún lado lo destacable del hecho. Que fieles de una institución de la Iglesia Católica participen junto con otros muchos católicos pertenecientes a otras instituciones o, simplemente, con sus parroquias, parece normal. Y que el Partido Popular que gobierna en el Ayuntamiento de Valencia y en la Generalitat organice la visita, tampoco parece que sea una gran noticia a destacar en titulares. Sí hubiera sido noticia que la visita del Papa a Valencia la hubiera organizado el colectivo de gays y lesbianas o, sin ir más lejos, la Izquierda Unida de Llamazares o la agrupación lucense del PSOE de Blanco.   Pero lo único destacable del Encuentro Mundial de las Familias en Valencia es que millón y medio de personas se reunieron en torno al Papa para afirmar su fe en la familia, su defensa de la familia y su esperanza en la familia.   Y para ver a Pedro.