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Política

El nombre del confidente de Agustín Díaz de Mera podría haberse filtrado a partir de una diligencia del juez Bermúdez

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El escrito de Díaz de Mera notificando el nombre de la persona que le contó que existía un informe policial relacionando a ETA con los atentados del 11-M ha tardado más de una semana en salir a la luz. El juez Bermúdez ha podido tomar providencias en ese plazo y de ahí surgir la filtración de la identidad.

El contenido del oficio de quien fuera director general de la Policía con el PP tiene fecha 1 de abril, domingo, con lo que la entrada en el registro tuvo que producirse el lunes, día 2. El juez Bermúdez ha contado con al menos el lunes, martes y miércoles, que eran laborables, para adoptar decisiones, e incluso también el lunes siguiente, 9 de abril.

Dada la diligencia que está demostrando el magistrado y lo ejecutivo de sus actuaciones, se cree que Bermúdez realizó en ese plazo alguna providencia, como podría ser solicitar al Ministerio del Interior confirmación del nombre, número de placa y destino de la persona citada en la carta de Díaz de Mera (nombre que apareció ayer tachado en la copia del escrito que se difundió).

Si existió esa gestión ante el ministerio, la identidad del confidente ya la sabían, además del propio Díaz de Mera y del juez, los responsables de Interior, y de ahí pudo haber salido la sorprendente declaración que el lunes ofreció la Cadena SER, y que el martes publicaba El País, de que un comisario (sin identificar) desmentía por escrito al ex director general de la Policía.

La sorprendente iniciativa de ese comisario sólo se entiende si sabía de antemano que su nombre iba a ser conocido por el juez Bermúdez en las horas siguientes.

En fuentes policiales se estima que esa declaración periodística ha podido sentar mal al magistrado, que posiblemente por ese motivo decidió difundir el martes el contenido de la carta de Díez de Mera, en la que tachó el nombre del confidente pero no datos de otros miembros de la policía, que han sido perfectamente identificados debido a que su número de placa figura en el escrito sin tachar.