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Política

Alerta entre los policías de la valla de Melilla: los “sin papeles” aprovecharon la fiesta del 12 de octubre de 2005 para un asalto masivo

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El 12 de octubre del pasado año, día de la patrona de la Guardia Civil, se produjo una avalancha de inmigrantes que intentaron asaltar la valla de Melilla. Aprovecharon la escasez de agentes de la benemérita para intentar dar su salto a Europa. La Policía teme que hechos similares se repitan este año.

Dos grandes oleadas de asaltos se produjeron en 2005 en la valla fronteriza de Melilla. El primero tuvo lugar el día de la celebración de la patrona del Cuerpo Nacional de Policía. El segundo, coincidiendo con la festividad de la patrona de la Guardia Civil, el 12 de octubre. Los “sin papales” aprovecharon la escasez de agentes de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en los puestos fronterizos en esas fechas tan señaladas para intentar entrar en nuestro país.   Según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes policiales en la zona, los funcionarios destinados en Melilla están en alerta ante la posibilidad de que el próximo 12 de octubre, día de la Hispanidad, se vuelva a producir un nuevo intento masivo de asalto por parte de los subsaharianos.   Hay que recordar que el mal estado de la mar, coincidiendo con la llegada del empeoramiento del tiempo, puede motivar que el flujo de inmigrantes que intenten alcanzar nuestras fronteras pueda dirigirse ahora hacia Ceuta y Melilla y descienda el tráfico en las Islas Canarias.   Las mismas fuentes destacan que hasta la fecha no se ha producido ningún tipo de asalto masivo, tales como los del año pasado cuando la cifra de “sin papeles” que intentaron saltar la valla en un solo día llegó a alcanzar los 2.000.   Asimismo, reconocen que la situación que se vive en los alrededores de la Ciudad Autónoma de Melilla no es la misma a la vivida el año pasado, cuando se veía a miles de subsaharianos escondidos en los arcenes de las carreteras deambulando en busca de comida.   Sobre los centros de internamiento de menores de Melilla, los agentes desplazados en la zona reconocen que se encuentran en una situación de saturación. Asimismo, sostienen que es muy difícil ejercer un férreo control sobre gente tan joven. “Muchos se nos cuelan en España escondidos en camiones o en bolsas”, afirman.