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Política

Mandos del Grupo Antiterrorista Rural de lucha contra ETA reciben mensajes de que el Gobierno estudia disolverlos e integrarlos en el Centro Nacional de Inteligencia

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El Grupo Antiterrorista Rural, la unidad de élite de la Guardia Civil que más éxitos ha cosechado en la lucha contra ETA, podría desaparecer del organigrama de la Benemérita. Mandos de este cuerpo de elite han comenzado a recibir mensajes de que el Gobierno planea disolverlos.

Se trata de la unidad especial más preparada para la lucha antiterrorista, algo que ha demostrado a lo largo de su existencia con la captura de más de 340 terroristas. La Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil cuenta actualmente con 500 efectivos y está formada por el Grupo de Acción Rápida, dedicado a la lucha antiterrorista y a la ejecución de operaciones que entrañen gran riesgo o requieran de una rápida respuesta y el Centro de Adiestramientos Especiales, donde se forman a los agentes para dichos cometidos.   Según ha podido saber El Confidencial Digital en fuentes solventes, el futuro de esta unidad de élite inquieta a sus mandos, que afirman haber comenzado a escuchar voces autorizadas que hablan de una posible disolución del cuerpo y el trasvase de sus efectivos al Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Comentarios de este tenor se han comenzado a oír en la base del grupo, situada en Logroño (La Rioja).   Esta medida estaría motivada por las nuevas circunstancias abiertas tras el “alto el fuego permanente de ETA” y los acercamientos del PSE al entorno de Batasuna. Hay que recordar que una de las exigencias planteadas desde antiguo por la banda terrorista ETA es la salida de Euskadi de los efectivos de la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas.   Los GAR, con base en Logroño pero operatividad en cada una de las provincias vascas y Navarra, son la punta de lanza de las Fuerzas de Seguridad del Estado en el País Vasco, y el símbolo más visible del acoso del Estado de Derecho a los terroristas. De ahí que la disolución de la unidad, tal y como está concebida en estos momentos, podría ser interpretada como una respuesta más a una futura extinción de la amenaza terrorista o, más inmediatamente, un paso para contentar a ETA de cara a la obtención de su cese definitivo de la violencia.   Se da el hecho de que la Unidad de Acción Rápida celebró recientemente su vigésimo quinto aniversario. La ocasión sirvió para el estreno en el cumplimiento de obligaciones oficiales de SAR Doña Letizia, quien amadrinó a la unidad.