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Política

‘Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad’

Cierra la entidad que creó Esperanza Aguirre para defender la unidad de España

La falta de fondos por los recortes ha sido el detonante. Vea la carta del director, Fernando García de Cortázar, para intentar eludir la disolución

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La Fundación ‘Dos de Mayo, Nación y Libertad’, creada en 2008 gracias al impulso de la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha visto forzada a cesar su actividad. El motivo de este cierre es la falta de fondos provocada por los recortes.

Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy

El patronato de la Fundación, órgano director de la misma, decidió el 29 de julio no continuar con la labor de difusión histórica y de valores que la institución ha realizado hasta ahora. Se dio un plazo de 32 días para cumplir con el periodo legal establecido (15 días) y respetar las vacaciones de los trabajadores.

Fuentes cercanas a la Fundación han explicado a El Confidencial Digital que la clave de la liquidación es el agotamiento de los fondos disponibles. Los estatutos del organismo especificaban que únicamente Caja Madrid podría realizar aportaciones económicas.

La crisis de la entidad supuso el fin de estas partidas, tras una inversión inicial de 12 millones de euros en 2008. Después vendrían tiempos difíciles para la Caja, que hubo de cesar su mecenazgo, condenando a la plataforma a la inanición económica.

Una solución posible, indican estas fuentes, habría sido la reforma de los estatutos, de modo que se eliminase el control monetario exclusivo de Caja Madrid. Fernando García de Cortázar, director de la Fundación, escribió una carta en julio al patronato y al Consejo Asesor para convencerles de la necesidad de prolongar la vida de ésta -lea la misiva al final-.

La nula reacción del patronato fue determinada por Ignacio González, presidente tanto del órgano de gobierno de la entidad histórica como de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre “tenía mucha más sensibilidad que González, tanto que [la Fundación] se crea por voluntad suya”. “Ahora la institución muere por culpa de González”, apostillan.

Estas fuentes ponen como prueba de la mala relación existente entre la entidad histórica y el presidente de la Comunidad un acto público en junio de este año. Se trató de la presentación de un libro del secretario general de la Fundación, Xavier Reyes.

Con motivo de la ocasión coincidieron González, Fernando García de Cortázar (presidente de la Fundación) y el propio Reyes. El presidente madrileño se mostró muy efusivo con los historiadores, pero también esquivo. No dejó hablar a sus interlocutores del inminente cierre de la Fundación, que ocurriría un mes más tarde.

Aunque el propósito principal de la Fundación en su inicio era conmemorar el bicentenario del levantamiento del 2 de mayo de 1808, también incluía entre sus objetivos originales “preparar la celebración del Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812, e impulsar y difundir los valores de nación y libertad que simboliza esa fecha histórica”.

La Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad, con sede en la céntrica calle Gran Vía de la capital, es según estas mismas fuentes una entidad “modesta”, que contaba con tres empleados en plantilla: director, secretario general y secretario.

La figura más importante en su actividad era Fernando García de Cortázar, Premio Nacional de Historia 2008 y catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto. Bajo su dirección se realizó una importante actividad histórica, que se refleja en la página web de la Fundación con 82 artículos escritos y 18 publicaciones patrocinadas.

A pesar de todo, el cierre no significará la pérdida de todo lo producido hasta ahora. Todo el material subido al portal de internet seguirá disponible indefinidamente. Algo que, en opinión de las fuentes consultadas, es un hecho positivo, puesto que “los artículos históricos son bastante intemporales”.

Lea a continuación la carta que García de Cortazar envió a los trece patronos y al consejo asesor para evitar el cierre de la Fundación:

“Querido patrono:

Sería muy gratificante dirigirme hoy a ti para presentarte, con la satisfacción del deber cumplido, el saldo de las actividades con las que la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad procuró llenar los objetivos que movieron a su creación en el año 2007, y que, como aparece expresado en su decreto fundacional, trascendían con mucho los festejos de una fecha señalada, pues la abocaban, con “vocación de permanencia”, a la memoria constante de “los valores de nación y libertad defendidos por los madrileños” en nuestra Guerra de Independencia y revolución liberal. Nada me impediría hacerlo, en realidad, porque creo que una simple mirada al catálogo de publicaciones y al número de conferencias, exposiciones, artículos y actividades académicas que se han realizado bajo los auspicios de la Fundación resultaría elocuente para calificar el trabajo de una institución que no ha contado nunca con más de tres empleados, y que en los últimos dos ejercicios ha aparecido en los presupuestos de la Comunidad de Madrid sólo para dejar constancia de que no contribuye a engrosarlos ni en un solo euro. Sin embargo, la extinción de la Fundación Dos de Mayo en un momento como este no puede por menos que suscitar en mí algunas consideraciones.

Resulta paradójico que, cuando la nación española se ha convertido en un concepto atacado, relativizado, demonizado y hasta negado por el voluntarismo arbitrario de los partidos nacionalistas, la Comunidad de Madrid, cuyo gobierno ha sido auténtico referente para la afirmación de una personalidad nacional en la que confluyen los derechos y libertades de una ciudadanía plural y soberana, pierda precisamente el órgano del que se ha venido sirviendo en los últimos años para la defensa de esta idea. Sobre todo si se considera que, en su ofensiva separatista, los partidos que controlan el gobierno y los recursos en Cataluña y en el País Vasco no han tenido ningún escrúpulo para promover y financiar entidades creadas con el propósito deliberado de falsear la historia, de inflamar el espíritu antiespañol y de cuestionar la cultura y el pasado compartidos por todas las regiones de España. Centros como el Institut d´Estudis Catalans (promotor del escandaloso simposio “España contra Catalunya”), el Institut Nova Història o la Fundación Sabino Arana forman parte de una agresiva política diseñada para garantizar la expansión y el arraigo de tergiversaciones que no apuntan más que a las intenciones autoritarias de sus patrocinadores.

Por el contrario, la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad se ha remitido siempre al marco de convivencia trazado por nuestra Constitución, y recientemente defendido como valor supremo de su reinado por S.M. D. Felipe VI. Como si fuera poca la violencia ejercida contra ese marco por parte de los demagogos nacionalistas, otra amenaza se ha erigido en los últimos tiempos decidida a azuzar la lucha de clases en la sociedad española y a sustituir la legitimidad del Estado de derecho por la agitación de las masas y el populismo plebiscitario.

Ante tales escenarios, sin combatir las siglas de ningún partido y sin acogerse a ningún signo político, la Fundación Dos de Mayo procura desarrollar un trabajo de interés público en la medida en que se entiende ligado a la defensa de la paz social, de una legalidad justa y prudente, de la democracia representativa y de las libertades ciudadanas, políticas y económicas. En momentos en que una grave crisis afecta a todas las facetas de nuestra vida social, nuestra Fundación ha planteado reflexiones que en modo alguno suponen respuestas improvisadas a necesidades de coyuntura. Nuestra meditación se ha dirigido, por el contrario, a defender la cohesión ilusionada de los españoles afirmando la vigencia de una realidad histórica indiscutible, preservando como bien común la unidad de nuestra patria y manifestando la decisión de ser fieles a aquellos valores sobre las que España empezó a construirse como nación de ciudadanos hace algo más de dos siglos.

A otros ha correspondido la deleznable tarea de aprovechar el sufrimiento y el desconcierto generado por la crisis para impugnar esa tradición y esa empresa colectiva, esa serena conciencia de lo que somos y la ilusión razonable de seguir siéndolo en el futuro. Nuestra labor la hemos realizado saliendo al paso de una grave fractura de nuestra convivencia, la más severa padecida desde la restauración de la democracia, y haciéndolo con los argumentos que siempre han encontrado el eco favorable, la atención respetuosa e incluso el apoyo entusiasta de los muchos que sienten una lógica preocupación ante tamaño desafío a la unidad nacional, a los derechos de los españoles y a las instituciones de las que nos dotamos, en uso de nuestra soberanía, hace ya casi cuarenta años.

Puede acreditarse, en páginas de periódico y en minutos de radio y televisión, el significativo impacto que aquella labor nuestra ha conseguido garantizarse en los medios donde se construye la opinión pública, y en los que, desgraciadamente, no abundan las voces firmes contra las declaraciones y escritos malintencionados.

Con mi saludo más afectuoso, te invito a reflexionar sobre la conveniencia y oportunidad de claudicar ahora en la tarea asignada a la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad por parte de quienes hemos creído siempre en los valores que le dan nombre.

Fernando García de Cortázar y Ruiz de Aguirre

Director de la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad”.

“Somos
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