Miércoles 29/06/2016. Actualizado 03:57h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

El presidente cubano acaba de visitar París

Por qué Cuba prefiere a Francia antes que a España

Raúl Castro no ha perdonado a García-Margallo sus críticas al régimen en La Habana en 2014

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Francia parece haber tomado la delantera a España en sus relaciones con Cuba. Una sensación que comparten altos mandatarios del ministerio de Asuntos Exteriores después de que Raúl Castro viajara al país galo y, por contra, solo enviara a Madrid esta semana a su número dos para entrevistarse con José Manuel García-Margallo y Luis de Guindos.

José Manuel García-Margallo y el vicepresidente cubano Ricardo Cabrisas. José Manuel García-Margallo y el vicepresidente cubano Ricardo Cabrisas.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes gubernamentales, la maniobra del presidente cubano es interpretada, dentro del Ejecutivo, como un “acto absolutamente intencionado” para mandar un mensaje a España: “Quiere dejar claro que se entiende muy bien con el gobierno socialista francés y con, nosotros, algo menos”.

No obstante, la decisión de Raúl Castro de viajar a Francia, y a la vez declinar ir a España y enviar en su lugar al vicepresidente Cabrisas, está también relacionadas, según aseguran desde Exteriores, en las malas relaciones que el dirigente cubano tiene con Margallo desde noviembre de 2014.

No le gustó un discurso del ministro en La Habana

El choque entre ambos políticos se produjo en la última visita institucional del ministro al país caribeño, que tenía como principal objetivo “pasar revista a las relaciones bilaterales entre ambos gobiernos”.

No obstante, la cordialidad se acabó después de que José Manuel García-Margallo realizara un discurso en La Habana sobre la Transición española, en el que hizo, de forma velada, algunas comparaciones entre la España del 75 y la Cuba actual. Unos guiños que no gustaron, en absoluto, a Raúl Castro.

Tal fue el enfado del presidente cubano, que se negó a recibir a Margallo. Éste, por su parte, trató de rebajar la tensión existente con su homólogo, Bruno Rodríguez. También se entrevistó con otras personalidades, como el ministro de Comercio y el vicepresidente. Sin embargo, Castro no encontró un hueco en su agenda para recibirle.

La visita de Zapatero y Moratinos

Apenas cuatro meses después, la actitud del mandatario cubano fue radicalmente opuesta ante la visita de José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos. Ambos fueron recibidos y agasajados por Castro, que además criticó al Gobierno de Rajoy.

Esa visita, que provocó un enfrentamiento entre Exteriores y el ex presidente del Gobierno, tensó aún más unas relación que, tal y como se ha demostrado esta semana, está rota. Pese a ello, desde Exteriores aseguran que “hemos recibido al vicepresidente cubano encantados porque ambos países salimos beneficiados de este tipo de encuentros y de los acuerdos comerciales que se han sellado”.