Martes 31/05/2016. Actualizado 13:55h

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Política

Ante la oferta de pacto de Pedro Sánchez

División en la cúpula de Podemos por el veto al PSOE

Errejón y Bescansa apuestan por la abstención en la investidura frente a la negativa cerrada de Pablo Iglesias

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El “no” de Podemos a Pedro Sánchez en las dos votaciones de investidura, y la decisión de Pablo Iglesias de mantenerse en esa postura frente a la mano tendida del líder del PSOE, están haciendo mella en el partido morado. Íñigo Errejón y Carolina Bescansa no comparten el veto impuesto por el secretario general. Y su opinión es compartida por diputados y líderes regionales.

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes del partido, en Podemos han surgido dos corrientes de opinión enfrentadas sobre la postura que debe adoptar el partido respecto al PSOE. Esta información la confirman miembros de la ejecutiva nacional de la formación, dentro del grupo parlamentario en el Congreso y en diferentes federaciones autonómicas.

Por un lado, se sitúan los que, como Pablo Iglesias, rechazan negociar con Pedro Sánchez hasta que descarte a Albert Rivera y, por otro, los que apuestan por un diálogo amplio, en el que también quepa Ciudadanos, para sacar adelante un “gobierno de cambio” que evite unas nuevas elecciones generales.

Errejón y Bescansa apuestan por la “transversalidad”

En este segundo frente están al menos dos pesos pesados de Podemos: Íñigo Errejón y Carolina Bescansa. Ambos pertenecen a la ejecutiva nacional del partido y fueron elegidos, por el propio Pablo Iglesias, como integrantes del equipo negociador de la formación para llegar a acuerdos con el PSOE y otras fuerzas de izquierda.

Los dos, explican las fuentes consultadas, “siempre han apostado por un acuerdo transversal con otros partidos”. Una postura que se ha reforzado después de las conversaciones mantenidas durante las últimas semanas con el PSOE, Compromís, e Izquierda Unida: “Saben los puntos en común que existen y ven posibilidades de acuerdo”.

En esa “transversalidad” puede caber un gran número de reformas que Sánchez pactó con Rivera y que también forman parte del programa de Podemos. La formación morada, de hecho, tiene propuestas similares a las de PSOE y C´s en diferentes materias, como la regeneración democrática, la flexibilización del déficit, la subida de los salarios y el plan de rescate ciudadano.

Unos puntos en común que han subrayado otros integrantes del equipo negociador de Podemos y también líderes provinciales y autonómicos del partido. Entre ellos, destaca el candidato al Principado de Asturias Emilio León, que ya en su día propuso un pacto, a nivel regional, a Izquierda Unida y Ciudadanos.

Iglesias se apoya en su “núcleo duro” de Madrid

Pese a esta corriente que apuesta por el entendimiento, Pablo Iglesias no ha escuchado aún ningún tipo de oposición interna a su actuación: “Íñigo quiere negociar, pero sabe que él no decide...”. El líder de la formación, no obstante, sabe que no todos sus planteamientos son apoyados al 100 por cien y, por ello, se apoya en su “núcleo duro” de Madrid para defender su postura.

Entre los integrantes de ese grupo se encuentran, entre otros: Luis Alegre, número tres del partido; Pablo Bustinduy, secretario de Relaciones Internacionales; Irene Montero, portavoz adjunta en el Congreso; y Rafael Mayoral, diputado y miembro de la ejecutiva nacional.

Además, Iglesias cuenta con el apoyo de ex dirigentes de Izquierda Anticapitalista, como Pablo Echenique y Teresa Rodríguez, que no toleran ningún acercamiento a Ciudadanos. Una estrategia que compañeros de Rodríguez en Andalucía rechazan: “Desde que la ha aplicado en el Parlamento, ha demostrado ser un fracaso y el partido ha perdido votos”.

Malestar en el grupo parlamentario

Los métodos empleados por Iglesias desde que se constituyeron las Cortes tampoco están recibiendo, a nivel interno, el respaldo esperado. En el grupo parlamentario, un buen número de diputados ya ha comentado en privado, entre ellos y a su entorno cercano, que se sienten meras comparsas para el líder de Podemos.

Explican que la dirección del partido no les ha consultado, en ningún momento, la postura que se debía adoptar en los debates de investidura. Tampoco se han convocado reuniones de grupo para consensuar estrategias: “Todo lo decide Pablo y somos informados a posteriori”.

Además, algunos diputados de Podemos también han confesado a familiares y amigos que no les convenció del todo ni los discursos ni la forma de actuar de Iglesias la semana pasada:

-- “El martes expuso a la perfección los puntos de desencuentro con Ciudadanos, pero nadie se acuerda de eso por la acusación a González sobre la cal viva y el beso a Domènech. Y el viernes perdió dos minutos en hablar de Andrea Levy”.

Compromís puede alzar la voz

Las fuentes consultadas por ECD explican que Iglesias “es consciente” de que algunos de los suyos no están de acuerdo con el veto al PSOE. Por ese motivo, no descartan que su postura pueda cambiar.

Para ello, será importante la postura que adopte Compromís en las próximas semanas: “Él considera a Mónica Oltra un referente, y en el partido también se la ve así. Si ella y Baldoví llegan a un acuerdo con el PSOE, va a ser insostenible –y muy difícil de explicar- que nosotros nos quedemos fuera”.

La amenaza de dimisiones en cadena

Otro de los aspectos que podría obligar a Iglesias a un cambio de opinión es la amenaza, cada vez más creciente, de que se produzcan dimisiones en cadena de personas representativas del partido contrarias al veto al PSOE.

El primero en marcharse por estas discrepancia ha sido Carlos Jiménez Villarejo, ex eurodiputado de Podemos y miembro del Consejo Ciudadanos de la formación. Su renuncia se produjo un día después de que Manuela Carmena se pronunciara a favor de un acuerdo con el PSOE para formar gobierno.

Al ex fiscal anticorrupción se le unió ayer Emilio Delgado, secretario de Organización de Podemos en Madrid. El diputado autonómico justificó su decisión acusando al partido de tener “paralizada” la dirección política.


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