Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

El Gobierno piensa lo mismo que Hugo Chávez, según el PP: cree que hubo la implicación española en el golpe de 2002 en Venezuela

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El Gobierno de Zapatero piensa lo mismo que Chávez sobre el golpe de 2002 en Venezuela. Es lo que sostiene el Partido Popular, y lo que está transmitiendo a toda la organización en relación con los incidentes en la Cumbre Iberoamericana.

Precisamente esa posición explica –argumenta el PP- que el Ejecutivo “no pueda tomar medidas diplomáticas contra Chávez”. Las acusaciones que ahora repite Chávez son las mismas que Moratinos lanzó en TVE en noviembre de 2004, cuando dijo que "el embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe.". Unas acusaciones en las que Moratinos reincidió en el Congreso el 1 de diciembre.

La imagen de Zapatero sentado e incómodo, frente al Rey que abandona, “demuestra su miedo escénico a herir la susceptibilidad de quienes insultan a España. Si el Gobierno de España no traduce la actitud del Rey en acciones diplomáticas estará retrocediendo todavía más en la escena internacional y en la defensa de los intereses de los españoles”, en opinión del PP.

Argumentos

Desde la dirección nacional del PP se ha transmitido al aparato del partido y a sus cargos una serie de razones –a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital- para esgrimir públicamente en relación con el contencioso planteado por Chávez y la actitud del Gobierno. Estas son algunas de las “consignas”:

-- Chávez insiste en insultar a los españoles, Zapatero calla.

-- Las mentiras de Chávez son las mismas de Zapatero. Es falso que el Gobierno de España apoyara en 2002 un golpe de Estado en Venezuela.

-- Zapatero no es capaz de responder a los insultos de que está siendo objeto nuestro Rey y nuestras instituciones por parte de Hugo Chávez. No es tiempo de sonrisas ni de diplomacia callada.

-- La sonrisa de Zapatero ya no es talante, sino disimulo por su incapacidad política. Y su diplomacia callada de dejar que las cosas se solucionen solas –El Chad-, o que se enquisten –Marruecos- no sirve a los intereses de los españoles.

-- Los problemas con Venezuela no se limitan a las acusaciones de Chávez contra nuestras instituciones. Los 300.000 españoles que viven allí están siendo sometidos desde hace años a una campaña de acoso por parte del Gobierno, que ha mirado hacia otro lado, cuando no ha sido cómplice, de las invasiones de tierras, secuestros y expropiaciones irregulares de las propiedades de muchos de nuestros compatriotas. Todo ello con la pasividad de Zapatero, su ministro de Exteriores y su embajador en Venezuela, que no han hecho nada.

-- Además de las agresiones a españoles, Chávez ha emprendido una cruzada, llena de insultos y falsedades, contra las empresas de nuestro país. Una campaña de descrédito que pone en peligro muchos puestos de trabajo y el ahorro de muchos pequeños accionistas.

-- Con Zapatero, España ya no tiene fuerza en Iberoamérica, precisamente por haber elegido compañeros de viaje como Chávez. Nuestra posición en Europa es de extrema debilidad y las relaciones con Estados Unidos no existen.

-- Zapatero ha desaparecido como actor en los foros donde se toman decisiones y ahora se ve solo para hacer frente a los populismos tabernarios que él mismo ha alimentado.

Por todo ello, el PP emprenderá todas las acciones políticas a su alcance, incluidas las que se puedan derivar de su pertenencia a organizaciones políticas de ámbito europeo o mundial, para que se condenen y reparen las agresiones de Chávez a nuestro país, al Rey de España y al resto de nuestras instituciones. Y seguirá reclamando que el Gobierno tome acciones diplomáticas, como la llamada a consultas del embajador o la emisión de notas de protesta.

·Publicidad·
·Publicidad·