Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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Política

La Guardia Civil montó un arriesgado operativo tras el ataque al sargento en San Sebastián y un mando les obligó a entregar a la Ertzaintza las pistas recogidas

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El pasado lunes por la noche un sargento del Ejército de Tierra ingresó en el Hospital de Donostia por una herida de bala en el hombro. La investigación sobre la autoría de la agresión correspondió a la Ertzaintza, pero las primeras pruebas fueron recogidas por miembros del Grupo de Acción Rural (GAR). Haber tenido que ceder esas pruebas no ha sentado nada bien.

Según fuentes del Ministerio de Interior consultadas por El Confidencial Digital, la orden de los mandos del acuartelamiento de Intxaurrondo para que los agentes dieran ‘un paso atrás’ no ha gustado a los miembros del antes denominado Grupo Antiterrorista Rural de la Guardia Civil que está destinado en el País Vasco.

ECD ha podido confirmar que en los momentos inmediatamente posteriores a la agresión al sargento del Ejército de Tierra, varias unidades del GAR fueron desplazadas a la zona para asegurar la zona con el habitual cerco de protección.

Según confirman fuentes de la lucha antiterrorista, el rápido despliegue desde Intxaurrondo permitió dar con indicios que han ofrecido información relevante para la investigación sobre la autoría del ataque. En un principio se temió que ETA fuera la responsable de un atentado.

Tras comunicar las novedades y dar parte de los indicios encontrados, uno de los mandos que dirigía la operación ordenó a los guardias que entregaran las pistas a la Ertzaintza. El enfado e indignación entre los miembros del GAR fue grande: las pruebas habían sido encontradas mientras realizaban una batida por una zona boscosa sin iluminación, cercana al lugar donde fue tiroteado el sargento.

De hecho, en un primer momento se pensó que el lugar pudiera estar “trampeado”, es decir, que tuviera artefactos o dispositivos de tipo explosivo o similar para infligir daños al paso de los guardias. El enfado de los agentes está relacionado con el hecho de que se cuente con ellos para operativos en los que ponen en juego su vida y, después, se les aparte del caso.

Hay que recordar que desde hace meses la Guardia Civil se encuentra perpleja por haber sido desplazada en la lucha antiterrorista: lea aquí una información al respecto.