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Política

Londres cambia su política con Gibraltar tras la victoria del PP. Las denuncias por incidentes en sus aguas serán tramitadas por la embajada en Madrid y no por el Gobierno del Peñón

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El Reino Unido cambia de estrategia tras la victoria en las urnas de Mariano Rajoy. La diplomacia británica asumirá como propias las protestas sobre incidentes en sus aguas. La embajada en Madrid será el cauce. Y el ministerio de Exteriores español, su interlocutor. El objetivo es evitar una ‘carrera armamentística’.

Esta nueva ‘hoja de ruta’ de Londres tiene como objetivo acercar posturas con el nuevo Gobierno español. No se desean injerencias de Gibraltar ni declaraciones altisonantes en el seno del ejecutivo del Peñón. A partir de ahora, las quejas surgidas por incidentes que ocurran en aguas de Gibraltar serán responsabilidad de la embajada de Reino Unido en España.   Según ha sabido El Confidencial Digital en fuentes diplomáticas, Downing Street ha dado orden de que, en caso de encontronazos entre embarcaciones policiales o militares en esa zona, Gibraltar, deberá comunicar de inmediato el suceso al Ministerio de Exteriores británico y a la embajada en Madrid. No habrá queja oficial por parte del Peñón.   El caso de la patrullera ‘Vigía’   El incidente que provocó este cambio de orientación en las autoridades británicas se produjo el 9 de septiembre. En esa fecha, un patrullero de la Armada española, el ‘Vigía’, entró en presuntas aguas de soberanía gibraltareña.   Alertado el servicio costero del Peñón, una patrullera de dimensiones mucho más reducidas que el ‘Vigía’ salió a interceptarle. El ‘encontronazo’ duró unos minutos hasta que finalmente la nave española abandono esas aguas.   Este incidente motivó una petición sin precedentes del gobierno gibraltareño al ministerio de Defensa británico: querían barcos “más grandes” para hacer frente a las patrulleras de gran tamaño que España despliega en la zona.   Gran Bretaña ha contestado a esta petición recientemente, y lo ha hecho de forma negativa. “No queremos entrar en una carrera armamentística con España”, dijeron al Gobierno de la Roca desde Londres.   Acercamientos a Rajoy   El programa con el que el Partido Popular se presentó a las elecciones el domingo hacía referencia a Gibraltar de la siguiente manera: “En relación al contencioso de Gibraltar, recuperaremos el proceso de Bruselas”. La frase no ha sentado bien al Gobierno y a la oposición del Peñón, que ya ha iniciado una política de acercamiento a Mariano Rajoy.   La política que, previsiblemente, aplicará el Ejecutivo del PP en relación a Gibraltar preocupa especialmente en la colonia británica, según concretan las fuentes consultadas por El Confidencial Digital. En las últimas semanas, se han producido una serie de movimientos por parte del Ejecutivo gibraltareño para conseguir un trato de favor por parte del nuevo Gobierno.   La principal inquietud de Gibraltar es que, tal y como propone el PP en su programa, España recupere el llamado proceso de Bruselas y no reconozca como interlocutor al Ejecutivo del Peñón.  Una  ‘hoja de ruta’ originada en 1984 y que se abandonó a favor de la solución tripartita.   Ante esta situación, explican las mismas fuentes, la nueva estrategia que ha puesto en marcha el Gobierno (y la oposición) de Gibraltar consiste en un acercamiento táctico al PP. La llave para ellos es el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce.   En Gibraltar son conscientes de que Landaluce es diputado por Cádiz y vocal de la Comisión de Asuntos Exteriores y de Defensa. Su postura sobre Gibraltar es pública y notoria, criticando abiertamente los rellenos de sus aguas, los problemas de seguridad y medioambiente por actividades de llenado de combustible de buques en alta mar, las empresas fantasmas, las cuentas y negocios opacos, etc.   Landaluce, consideran en Gibraltar, es una pieza clave para la estrategia británica. Las fuentes consultadas por ECD apuntan que británicos y gibraltareños pretenden involucrar económicamente al popular en diferentes proyectos económicos “con el fin de crearle un conflicto de intereses entre los propios de su alcaldía y los nacionales”.