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Política

María San Gil se consagra en Madrid como la ‘niña bonita’ del PP: arremete contra ZP, el PNV y el PSE arropada por la ‘plana mayor’

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La visita de la presidenta del PP Vasco, María San Gil, a Madrid para participar en los desayunos del Forum Nueva Economía fue un acontecimiento sobre todo para los habitantes de la Calle Génova. La ‘plana mayor’ del partido quiso arroparla y la filóloga bíblica trilingüe hizo gala de su claridad expositiva.

Los presentes ayer en el Hotel Ritz de Madrid para asistir al desayuno con María San Gil no se llevaron ninguna sorpresa. La presidenta del PP Vasco sigue hablando desde la mesa del restaurante de San Sebastián en el que un asesino quitó la vida a Gregorio Ordóñez. Para arroparla en la capital se olvidaron por un días las filias y fobias que se entrecruzan en Génova y de este modo se pudo ver a Esperanza Aguirre sentada al lado de Alberto Ruiz Gallardón.

Manuel Fraga, que fue centro de atención y saludos ante del inicio y besó la mano de la ponente al fin del acto, fue uno de los presentes junto a Ángel Acebes, Ignacio Astarloa, Nacho Uriarte, Miguel Arias Cañete, María Dolores de CospedalAdolfo Suárez Illana, Juan José Lucas, Ana Botella, Pío García Escudero, Rafael Arias Salgado, Isabel Tocino y Federico Trillo.

Eso sí. Esperanza Aguirre llegó al acto ‘por los pelos’, se marchó antes de que concluyera y arrastró tras de sí a Manuel Lamela, Francisco Granados y Alfredo Prada. Su huida fue todo menos discreta.

La intervención de María San Gil tuvo el sabor de un mitin en un pequeño caserío, porque la presidenta del PP Vasco no se complicó buscando palabras complejas, ni argumentos alambicados. Hizo memoria de lo que, en su opinión, ha supuesto para el País Vasco la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero, y en ocasiones su discurso sonó más a lamento que a queja.

Delante de Gabriel Cisneros, San Gil sostuvo que el Presidente del Gobierno “ha roto el consenso de la transición” y acusó al Ejecutivo de haber destruido también el frente contra ETA en un movimiento en tres actos: el Pacto del Tinell, el nuevo estatuto de Cataluña y la mesa extra-parlamentaria “pedida por Otegi”, sostuvo subiendo el tono.

Las mayores ‘cargas de profundidad’ se las reservó para el PNV, a quien acusó de no haber iniciado ninguna acción de gobierno en 27 años al frente del Gobierno Vasco dirigida a que el resto de partidos puedan defender sus ideas en igualdad de condiciones. ¿Es normal que en una sociedad democrática se acepte el éxodo vasco? ¿Es normal que tengamos que vivir con escoltas? Fueron preguntas que lanzó al vuelo durante su intervención.

El PSE también se llevó su parte. San Gil no perdona a Patxi López el papel que están jugando los socialistas vascos como Gema Zabaleta, sentada en las reuniones de la plataforma de mujeres ‘Ahotsak’, junto a la ex parlamentaria de Batasuna Jone Goirizelaia. Tampoco olvidó mencionar la reunión entre López y Arnaldo Otegi en un hotel de San Sebastián, ni el intento de ‘internalización’ de ETA con el episodio del Parlamento Europeo.

Pero el acto de María San Gil también tuvo otros focos de atención:

-- La soledad del ex ministro Jesús Posadas, que se marchó como llegó: como un paisano más, en solitario, sin más acompañante que él mismo.

-- Los matices ‘electorales’ del discurso en momentos puntuales. Más de uno pensó que había comenzado la campaña cuando, al hilo de su discurso, San Gil acusó al Presidente Zapatero de haber atacado a la Familia y echado tierra sobre las raíces cristianas.

-- El rapapolvo que le dedicó un invitado a la periodista Mamen Gurruchaga, que moderaba el turno de preguntas, por su ‘libre interpretación’ de una cuestión que le habían dirigido a la ponente. Gurruchaga ‘no entró al capote’. Y se liberó la tensión de la sala.

-- Referencias a las cuentas del llamado proceso de paz: María San Gil dejó claro que tras la ‘tregua trampa’ de 1998, ETA mató a 49 personas. Posteriormente expresó su sorpresa porque el Presidente prefiera ahora un pacto anti terrorista secundado por sólo 212 parlamentarios, cuando el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que rompió voluntariamente fue aceptado por 312.

-- Interrogada en varias ocasiones por el debate jurídico entorno a la ex carcelación del etarra Iñaki de Juana Chaos, antes de entrar en materia, quiso dejar claro que no ella no es jurista: “soy filóloga, es lo que tiene”, advirtió. María San Gil, (San Sebastián, 1965) es, efectivamente, filóloga bíblica trilingüe.

Sin embargo, manifestó su parecer al respecto: atenuar el régimen de prisión al terrorista José Ignacio de Juana Chaos sería una "claudicación" del Estado de Derecho; no debería preocupar "que el señor De Juana Chaos se muera" en la cárcel; lo que verdaderamente debe importar a los ciudadanos y al Gobierno es "la libertad de la gente, la dignidad de las víctimas, la memoria, la Justicia y la sociedad que vamos a dejar a las siguientes generaciones", dijo.