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Política

Mandos de la Guardia Civil se apropian el mérito de la detención de un miembro del ‘comando Donosti’ y podrían dejar sin medalla (y pensión) a los verdaderos protagonistas

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En el Cuartel de Intxaurrondo no dan crédito a la actuación de algunos mandos de la Guardia Civil en el País Vasco. El malestar tiene que ver con el informe de la detención del terrorista José Angel Lerín Sánchez en una calle de Andoain. Quienes ‘optan’ a la medalla que se otorga por la operación no son los agentes que llevaron a cabo la actuación sino sus mandos.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, la detención del miembro del ‘comando Donosti’, José Angel Lerín Sánchez, en la localidad de Andoain el pasado 28 de marzo la realizaron dos agentes de la Guardia Civil que recibieron ‘luz verde’ para interceptar al presunto etarra antes de que este entrara en el piso franco que ETA tenía en la zona.

Al comprobar que el sospechoso decidía no entrar en el inmueble y por temor a que se diera a la fuga a Francia, los agentes procedieron a su detención. Estos agentes tuvieron que aplicar una técnica de golpeo preventiva ante la posibilidad de que pudiera estar armado, como más tarde se confirmó: portaba una pistola del calibre 45.

La polémica ha surgido en Intxaurrondo al comprobarse que en el informe sobre el suceso no figura la verdadera identidad de los agentes que practicaron la detención, quienes corrieron todo el riesgo durante la operación (también, por cierto, la posibilidad de ser apedreados mientras trasladaban al detenido). Según ha sabido El Confidencial Digital, los verdaderos protagonistas de la detención han quedado relegados a una segunda posición en el escrito de méritos.

En el informe oficial figura como principal ejecutor de la operación el capitán del Grupo de Acción Rural (GAR) y uno de los tenientes de esta unidad. Según las fuentes consultadas por ECD, al conocer este hecho, los subordinados de estos mandos les recriminaron su actuación pues detrás de esa decisión está la posible concesión de la medalla con distintivo rojo, es decir, la que da derecho a pensión.

La situación llegó a tal grado de crispación que obligó a los responsables a actuar de inmediato para acallar las voces de protesta. Y se optó por obligar a los agentes que protagonizaron la detención de José Ángel Lerín a situarse en la posición de “cerco” durante el resto de operaciones contra el ‘comando Donosti’. Esta tarea implica proteger el exterior del inmueble donde los GAR realizan un registro. “Ahí nunca llueven medallas”, se critica.

Las fuentes consultadas aseguran que el mencionado capitán no es la primera vez que realiza una actuación de estas características. Se recuerda, por ejemplo, que hace algo más de un año el mismo capitán “se apuntó otro tanto”: la interceptación de un vehículo con boletines internos de ETA o Zutabes. Tanto el capitán –que responde a las iniciales de J. G.- como otro teniente que figuraba en el informe final “ni siquiera estuvieron allí”, se advierte.

En cualquier caso, la decisión sobre la concesión de las medallas por esta operación y sobre quiénes serán los destinatarios se toma en la Dirección General de la Guardia Civil, en Madrid. Los condecorados se conocerán el próximo 12 de octubre, día de la Patrona del Instituto Armado, la Virgen del Pilar.