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Política

El Ministerio del Interior aumentó la alerta policial tras recibir un ‘soplo’: ETA iba a pasar un coche con 20 kilos de explosivos por la frontera

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El aviso se difundió entorno al 15 de septiembre: la banda terrorista iba a aprovechar el trasiego de ese fin de semana para “colar” por la frontera un coche con unos 20 kilos de explosivos. Interior decretó de inmediato la alerta policial.

La Dirección General de la Guardia Civil pidió aquel viernes que se extremaran las medidas de autoprotección ante “el previsible riesgo” de atentado por parte de la banda terrorista ETA contra instalaciones o miembros del instituto armado. El Estado Mayor envió una circular en la que se ordenaba aumentar la seguridad, “muy especialmente” los fines de semana. Los agentes debían intensificar las medidas personales pues el nivel de riesgo era muy alto.

La Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC) hizo pública la circular y la calificó de “poco común”. Según su portavoz, el objetivo de la misma era que los agentes "no bajasen la guardia" después del éxito de diversas operaciones contra la banda terrorista. Los miembros de este ‘comando’ de ETA tienen a los agentes entre sus objetivos prioritarios. Nada se dijo de un ‘soplo’ de Inteligencia.

Hay que recordar que ETA eligió un cuartel de la Guardia Civil para cometer su primera acción tras la ruptura de la tregua el pasado 5 de junio. En dicho atentado, los terroristas dejaron las luces encendidas y el coche en marcha para que se acercaran los agentes y asegurarse el mayor daño posible.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, el chivatazo que provocó la movilización policial alertaba sobre la posibilidad de que en los siguientes días, especialmente el fin de semana, la banda aprovechara el paso de un mayor número de vehículos por la frontera para introducir un vehículo con unos 20 kilos de explosivos.

Agentes de la lucha antiterrorista de Madrid se pusieron en movimiento y se desplazaron al norte para investigar la veracidad de la filtración. No detectaron ningún vehículo con las características que les habían sido descritas.