Jueves 27/07/2017. Actualizado 14:31h

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Política

El acuerdo con el PNV lo dejó para después de las elecciones vascas

Pedro Sánchez tenía ya el “sí” de Pablo Iglesias, Homs y Junqueras para ser presidente del Gobierno

Lo cerró semanas antes del Comité Federal. El líder de Podemos cambió de postura por las presiones regionales, y los convergentes renunciaban al referéndum

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Pedro Sánchez estuvo más cerca de lo que parece de ser presidente del Gobierno. En las semanas previas al Comité Federal, en el que produjo su dimisión, el secretario general del PSOE y su equipo contactaron con Pablo Iglesias, Francesc Homs y Oriol Junqueras para conformar, junto al PNV, una mayoría de 178 escaños que le habría garantizado la investidura.


Pedro Sánchez y Francesc Homs. Pedro Sánchez y Francesc Homs.

Desde la caída de Sánchez, varios de sus afines, así como representantes de otras formaciones políticas, como Alberto Garzón, han vinculado la rebelión de los críticos del PSOE, que condujo a su cese en la secretaría general, con un posible acuerdo con los independentistas para formar Gobierno. Incluso en la nueva gestora se alimenta esa hipótesis, que hasta la fecha nadie había confirmado.

Pues bien. El Confidencial Digital ha contactado con el equipo más próximo al ex secretario general para confirmar si había existido o no la posibilidad de un Gobierno del PSOE con el apoyo de Podemos y los nacionalistas. Y la respuesta obtenida es contundente: “Las conversaciones estaban muy avanzadas. Lo tuvimos en nuestra mano”. 

Las llamadas Iglesias y el “sí” de Podemos

Según los colaboradores más estrechos, en las semanas previas al Comité Federal Pedro Sánchez habló en al menos dos ocasiones con Pablo Iglesias. Las conversaciones, añaden, fueron siempre telefónicas, no en persona, con lo que desmienten las informaciones que hablaban de una reunión secreta celebrada en la casa del líder de Podemos.

En esos contactos telefónicos, Iglesias transmitió a Sánchez su compromiso a apoyarle en un pleno de investidura, siempre y cuando el líder del PSOE garantizara que no hubiese vetos, “ni a propuestas ni a otras formaciones”. La respuesta del socialista fue que él planteaba una negociación “sin límites”, para lograr un Gobierno alternativo al PP y evitar terceras elecciones.

La actitud de Iglesias fue distinta a la mantenida el pasado mes de marzo, entre otras cosas por las presiones recibidas desde su propio partido: “Errejón y todos los líderes regionales, salvo Pablo Echenique, apostaban por un pacto con el PSOE, y eso él lo tenía en cuenta”, relatan las fuentes consultadas.

Además, añaden, desde el equipo de Sánchez, “nos habíamos hecho con un apoyo clave: el de Teresa Rodríguez, la líder en Andalucía”. La gaditana, al principio reticente, “buscaba ahora un acuerdo con nosotros para debilitar a Susana Díaz en su tierra”. Un cambio de opinión “importantísimo” porque ella, como líder de Izquierda Anticapitalista, podría convencer a Pablo Echenique. 

Homs aceptó aparcar el referéndum

La hoja de ruta de Pedro Sánchez, una vez asegurado el apoyo de Podemos, fue tender la mano también a Ciudadanos, para intentar el acuerdo a tres que se le resistió en la pasada legislatura.

No obstante, y consciente de que era muy difícil que Rivera no vetara a la formación morada, empezó a explorar un “plan B”, que pasaba por negociar con los partidos nacionalistas, con los que ya había conversado en julio.

Desde el equipo de Sánchez explican que la interlocución no fue con Carles Puigdemont, como desde Ferraz se apunta ahora, sino con el portavoz del Partido Demócrata Catalán (la antigua Convergencia), Francesc Homs.

Homs “se mostró favorable desde el primer momento” a dar el “sí” a Sánchez. No obstante, el socialista pidió que, para poder defender ese apoyo ante el Comité Federal, los convergentes tenían que dar un paso atrás en sus reivindicaciones independentistas.

La respuesta de Homs no se hizo esperar. Aseguró que estaba dispuesto a aparcar el referéndum, a cambio de un entendimiento entre el nuevo Gobierno y la Generalitat. Además, apuntan desde el entorno de Sánchez, “prefería dar ese paso atrás a la posibilidad de unas nuevas elecciones generales, en las que su partido se arriesgaba a perder más escaños”.

ERC pasó de la abstención al apoyo

Para lograr el apoyo de Esquerra Republicana, las conversaciones se desarrollaron directamente con el presidente del partido, Oriol Junqueras. Las fuentes consultadas explican que, desde la reunión secreta de Pedro Sánchez con él, el pasado mes de abril, la relación entre ambos ha sido buena y la interlocución entre sus equipos se ha mantenido.

ERC, además, pasó, de ofrecer tan solo la abstención a Sánchez, como dejó claro en las conversaciones mantenidas con el PSOE en verano, a un “sí” a la investidura del socialista, con el objetivo de evitar unas terceras elecciones en las que la situación de “bloqueo a Cataluña” se mantendría y era previsible un mejor resultado del PP

Pacto con el PNV tras las vascas

Lograr el “sí” de la antigua Convergencia y de ERC era lo más “complicado”, y también “comprometido”, para un Pedro Sánchez que temía un veto por parte del Comité Federal. Por el contrario, con el PNV,  “las cosas eran más fáciles” porque ni pedían referéndum, como los partidos catalanes, ni estaban “tan mal vistos” por los barones socialistas.

Eso, unido a los acuerdos en ayuntamientos y diputaciones del País Vasco que tienen socialistas y nacionalistas, hacía que la firma del pacto fuese “cuestión de días”.

No obstante, aseguran las fuentes consultadas, “aún no había nada cerrado” porque ambas formaciones se emplazaron a hablar después de las elecciones vascas del 25-S. Y, tras esos comicios, “los acontecimientos se precipitaron y Pedro cayó seis días después”.

Una mayoría de 178 diputados

Con los apoyos de Podemos (71), ERC (9), Convergencia (8) y PNV (5), Pedro Sánchez habría logrado 93 votos a favor que, unidos a los 85 del Grupo Socialista, le garantizaban una mayoría absoluta de 178 diputados en la investidura. Una mayoría que, además, podía haberse visto incrementada en un escaño más gracias al “sí” de Coalición Canaria.

Los colaboradores más estrechos de Sánchez reiteran: “Estuvimos muy cerca de conseguir formar Gobierno”. Y acusan a los barones críticos de haberlo impedido: “Probablemente ni el partido, ni quizá España, estaban preparados para algo así, pero nosotros teníamos que intentarlo...”, explican.

Sobre si esos movimientos y la inminencia de conseguir una mayoría para ser investido presidente provocaron la caída de Pedro Sánchez, las fuentes consultadas no tienen dudas: “Gente de la ejecutiva estaba informada. Algunos estaban en contra, entre ellos, varios de los 17 que dimitieron en bloque para provocar la gestión de la gestora. Después, todos sabemos lo que pasó...”.

“Somos
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