Martes 17/10/2017. Actualizado 12:33h

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Política

Primera jornada de la Asamblea Ciudadana

Iglesias y Errejón se enzarzan en reproches pese a la unidad que claman las bases de Podemos

El clima de enfrentamiento sobrevuela Vistalegre II, aunque los dirigentes se esforzaron en rebajar el tono. La polarización con el PP de Miguel Urbán puso en pie al público

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“Unidad”. Ese fue el grito más coreado por las bases de Podemos en las gradas de Vistalegre. Los líderes del partido, de ambos bandos, terminaron entonándolo. Pero después enfrentaron sus posturas y corrigieron al adversario. Pablo Iglesias redefinió la “transversalidad” que propone Errejón, quien reaccionó reprochándole el “asalto a las instituciones”.

Vistalegre.jpg Pablo Iglesias, tras su discurso en Vistalegre II

La Asamblea Ciudadana de Podemos arrancó con casi una hora de retraso. Pero el enfrentamiento entre Iglesias y Errejón  no tardó en visualizarse.

El actual secretario general inauguró Vistalegre II y empezó fuerte marcando distancias con su número dos. Lo hizo con un discurso directo, lanzando un torpedo a la línea de flotación del proyecto de los ‘errejonistas’, que defienden un Podemos aperturista, de construcción de una “mayoría popular”, con un equilibrio entre instituciones y calle. 

“La transversalidad no tiene que ver con parecerse al PSOE, sino con asemejarse a España. No es parecerse a los viejos partidos, sino a la gente que trabaja, que saca adelante nuestro país”, destacó el secretario general.

Equilibrio entre instituciones y calle

Por su parte, Íñigo Errejón -número 1 de la lista Recuperar la Ilusión- definió claramente su candidatura: no pretende “cantarle las cuarenta los poderosos, sino enseñarles el camino”. 

Defendió que Podemos “ha cambiado la cultura política de nuestro país” y, como tal, ha de “sumar y ensancharse” para conformar un “proyecto patriótico”. Superada la etapa en la que el objetivo fue “colarse en las instituciones”, el número dos apostó por volver a “crear un nuevo horizonte” basado en “la ofensiva contra los de arriba”.

El cierre de su intervención lo dedicó a calmar la tensa batalla interna para asegurar que, tras Vistalegre II, Podemos saldrá “más fortalecido”. Así, la palabra “unidad” también fue incorporada por Errejón a su discurso, que reclamó un “nuevo acuerdo de país que ofrezca un horizonte a los de abajo”.

Unidad frente al enemigo común

Iglesias y Errejón entrelazaron estas posturas, de cara a los simpatizantes, con continuas consignas a la “fraternidad” y “unidad” que han de regresar al partido “a partir del lunes”. 

Ambos coincidieron en rememorar y ensalzar Vistalegre I, el congreso que supuso de facto la fundación de Podemos y que aupó a la formación a “asaltar los cielos”. En este intento por recuperar de cara al público ese espíritu, señalaron como enemigo común al PP y a Mariano Rajoy, al que se hicieron numerosas alusiones a lo largo de toda la jornada.

El discurso incendiario de Miguel Urbán

Este recelo general quedó personalizado en la figura de Miguel Urbán, quien, con un discurso incendiario, fue el único capaz de despertar los aplausos conjuntos de ‘pablistas’ y ‘errejonistas’. Unos sectores que se mostraron claramente divididos durante toda primera jornada de la Asamblea Ciudadana.

El cabeza de lista de Podemos en Movimiento, de la corriente anticapitalista, sustentó toda su apasionada intervención en las ideas que reclaman las bases. “No estamos aquí para buscar enemigos internos. ¡En Vistalegre no hay enemigos, somos compañeros! (…) Nuestros enemigos son los fantasmas del fascismo y el antídoto para ello se llama Podemos”, clamó.

En definitiva, la unidad interna como valuarte de la lucha contra “la mafia del PP”. Eso fue lo que exigieron las bases de Podemos a sus dirigentes. Y las referencias a ella fue lo que, en consecuencia, más aplausos se llevó de los más de 9.000 simpatizantes que se dieron cita este sábado en el Palacio de Vistalegre de Madrid.

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