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Política

La Policía francesa halla en Burdeos el coche que utilizaron los etarras de Capbreton: ha estado cinco meses aparcado en el mismo lugar

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La policía francesa localizó el pasado fin de semana en las afueras de Burdeos un automóvil Peugeot 307 que utilizaron para darse a la fuga los tres miembros de ETA que el 1 de diciembre del pasado año asesinaron a Raúl Centeno y Fernando Trapero en Capbreton.

El vehículo se encontraba estacionado en un aparcamiento de un barrio de viviendas HLM, de protección oficial, cerca de Burdeos. Según los datos recogidos por El Confidencial Digital, el coche conservaba las matrículas originales, por lo que se cree que fue abandonado en ese lugar horas después del doble crimen y ha permanecido en el lugar durante cinco meses sin ser detectado.

Especialistas de la Policía Científica realizaron una inspección del vehículo en busca de huellas o cualquier otro vestigio que permita identificar a los terroristas que participaron en el asesinato, aunque se cree que los etarras limpiaron el coche antes de abandonarlo para borrar pistas.

El vehículo, modelo Break, es propiedad de la ciudadana francesa Fanny Tilhet, a quien se lo robaron apenas una hora después del doble asesinato.

El asesinato de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno fue cometido a las 9:30 de la mañana del 1 de diciembre en la localidad de Capbreton, en la que se encontraban los agentes participando en un dispositivo antiterrorista conjunto con la policía francesa. Los dos guardias civiles acababan de desayunar en un bar en el que se encontraban tres miembros de ETA que salieron tras Fernando y Raul al sospechar que se trataba de agentes españoles. Cuando los dos guardias se introdujeron en su coche, los etarras los encañonaron y registraron sus pertenencias, descubriendo el carnet profesional de uno de ellos, por lo que les dispararon a bocajarro causándoles la muerte, informa La Vanguardia.

Apenas cometido el atentado, a las 9:30 horas, los tres miembros de ETA huyeron de Capbreton a bordo del automóvil en el que habían llegado a la localidad: un Peugeot 307 con el que se recorrieron 88 kilómetros hasta Haute-Mauco, una localidad cercana a Mont de Marsan, la capital de Las Landas. En ese municipio, a las 10:40, secuestraron a la ciudadana francesa Fanny Tilhet y se apoderaron de su vehículo, otro Peugeot 307 modelo Break.

Los secuestrados y su rehén viajaron durante 110 kilómetros hasta la localidad de Saucats, en las cercanías de Burdeos, donde dejaron a la mujer atada a un árbol mientras los miembros de ETA continuaban su ruta.

Circularon por carreteras secundarias y en algún momento por pistas forestales, lo que explica que tardaran dos horas y diez minutos en recorrer ese trayecto de poco más de cien kilómetros. Ahí se perdió la pista de los miembros de ETA, aunque la tarde del mismo sábado dos etarras, identificados luego como Saioa Sánchez y Asier Bengoa estaban ya en Toulouse. Al parecer, en Burdeos, se separaron los miembros de ETA. Sánchez y Bengoa, que serían detenidos unos días más tarde, se dirigieron hacia el interior de Francia, mientras que un tercer etarra desapareció con el vehículo que ahora ha sido localizado.

Los servicios policiales sospechan que, tal y como se contó en estas páginas –véalo aquí-, el tercer etarra implicado en el crimen, sería Aitzol Iriondo, ‘Gurbitz’.