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Política

La Policía detiene a Hamza, un marroquí acusado de provocar la muerte de un agente en Madrid: 18 años, catorce antecedentes, residencia legal y tres órdenes de búsqueda

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Felicitaciones en la comisaría madrileña de Carabanchel: el delincuente al que perseguía César Casqueiro, el policía muerto tras sufrir un accidente por las calles de Madrid, ya está detenido. Se llama Hamza H., es de origen marroquí, tiene 18 años, catorce antecedentes policiales por robo de vehículos y tres órdenes de búsqueda.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, la Policía ha conseguido detener a Hamza tras dos meses de intensa vigilancia policial. Lo acusan de homicidio y atentado contra la autoridad. El delincuente, con residencia legal en España, no podrá ser expulsado.

A pesar de su juventud, Hamza H. es un viejo conocido de la Policía. Llegó a Madrid con sus padres hace diez años. Entonces, se instalaron en un pequeño barrio del distrito de Latina. Mientras el padre iba y venía a la cárcel por tráfico de hachís, él empleaba las horas en las que debía estar sentado en el pupitre para poner en práctica los conocimientos aprendidos del cabeza de familia, mecánico de profesión.

Junto a su amigo Paco, el gitano, sustraía coches de las calles con la velocidad de un rayo. Y si no se podían llevar el vehículo, arrancaban las piezas de “fácil colocación en el mercado”. Sus fechorías empezaron a engrosar numerosos expedientes policiales que quedaban en papel mojado. Al ser menor, Hamza ingresaba en centros especiales de los que huía con la misma rapidez con la que saqueaba automóviles.

Pero su principal error lo cometió siendo mayor de edad. Ocurrió en la madrugada del 26 de marzo pasado, en Madrid. A eso de las tres, César Casqueiro y otros tres agentes hacían una ronda por la capital en un Citroen Xsara camuflado. En la confluencia de la calle de Cefeo con el Paseo del 15 de Mayo, observaron cómo los ocupantes de un Seat Córdoba se dirigia a General Ricardos. Era Hamza y otro individuo que, en cuanto descubrieron la vigilancia policial, giraron bruscamente.

Así comenzó una persecución que acabó con la pérdida de control del coche policial que chocó contra una valla metálica. Dos de los agentes salieron del vehículo e intentaron rescatar a sus compañeros, que se encontraban en el asiento del copiloto y en el lado izquierdo de la zona trasera. César se llevó la peor parte. Ingresó, consciente, en el hospital pero falleció pocas horas después por la gravedad de sus heridas. No le dio tiempo a desarrollar su carrera en el cuerpo. Unos meses antes, el 3 de enero, le habían destinado a la comisaría de Carabanchel y aún estaba en prácticas.

El vehículo de los delincuentes fue hallado en Leganés. Gracias a unas huellas dactilares y a una vaga descripción de los ocupantes se inició una investigación policial que finalizó hace unos días, cuando la Policía detuvo a Hamza cerca de su domicilio.