Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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Política

Los medios técnicos se "conjuran" contra Rajoy en el Congreso y se queda sin micro tras asegurar que él ya habría "cesado" a Magdalena Álvarez

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El líder de los populares, Mariano Rajoy, no pudo acabar su intervención que, según se había fijado en la junta de portavoces, debía durar quince minutos. A falta de temporizador que milimetrase la intervención del dirigente popular –el reloj no funcionaba-, el presidente de la Cámara Baja, Manuel Marín, le quitó la palabra tras un sonido estridente que dejó boquiabiertos a diputados y medios de comunicación.

Nadie podía creer que Marín pudiera haberle quitado la palabra sin más al portavoz de un grupo parlamentario. Ante la duda y los abucheos de los diputados, al igual que haría un juez, el presidente del Congreso decidió optar por un receso. “No piensen que es una conspiración”, espetó. La sombra del 11-M planeaba por la Cámara Baja.

Y, a la vuelta, tras escuchar a Eduardo Zaplana mostrar su repulsa porque, según él, era la primera vez que a un portavoz parlamentario se le dejaba sin voz en el hemiciclo, Marín, con el temple y el talante que le caracterizan, pidió perdón al líder de los populares: había comprobado el mecanismo y, con esas pruebas sobre la mesa, podía concluir que a Rajoy le restaban 97 segundos que prefirió no utilizar.

Antes de la estrambótica comparecencia, Zapatero había finiquitado sus explicaciones sobre los fallos de las obras de la línea ferroviaria del AVE y se deshizo en disculpas. "El reconocimiento de un error es una forma de comenzar a buscar una solución", dijo. Con este argumento se defendió el presidente del Gobierno en su comparecencia ante el Pleno del Congreso para responder por la crisis de las infraestructuras en Barcelona en una comparecencia que era a petición propia.

A continuación, y tras alabar el "civismo" de los ciudadanos, anunció que el tren de alta velocidad va a llegar a Barcelona, aunque más tarde. Eso sí, el equipo de dirección de la empresa ya ha sido reemplazado. Al parecer, ellos serán los únicos que asuman la responsabilidad por la gestión de las infraestructuras.