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Política

Las imágenes que TVE no emitió del viaje de Zapatero a Panamá: los arrumacos de ‘recién casados’ del presidente con Sonsoles Espinosa durante la visita oficial al Canal

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Quiénes asistieron a la escena cuentan que no salían de su asombro. No tanto por las evoluciones de la pareja presidencial sino por el momento en el que se produjo: el personal de protocolo no entendió esas muestras públicas de afecto durante una visita oficial. El hecho no pasó inadvertido para la prensa local.

“El mandatario español José Luis Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, fueron seducidos por el Canal de Panamá”. Este fue el comienzo elegido por un periodista local para su crónica que fue publicada en un medio panameño esta semana, tras el paso del presidente español por aquel país. La entradilla empleada por el informador no es baladí.

El pasado martes, el jefe del Ejecutivo español dedicó dos horas al Canal. Allí acudió acompañado de su mujer, Sonsoles Espinosa, y del presidente Martín Torrijos y su esposa, Vivian de Torrijos. La sorpresa de la comitiva fue mayúscula cuando, rompiendo con lo estipulado por protocolo, se alejaron del grupo y, ante la sorpresa de los guardaespaldas, se subió a una de las remolcadoras de las esclusas de Miraflores y la puso en marcha ayudado por un operador.

Pero no quedó ahí la cosa. Según los datos recogidos por El Confidencial Digital, Zapatero y Sonsoles estuvieron “muy cariñosos” durante toda la visita. De hecho en las imágenes que ha emitido TVE sobre las evoluciones del presidente del Gobierno por el Canal se pudo apreciar alguna muestra de afecto entre ambos.

Sin embargo, testigos presenciales aseguran que la que sucedió realmente generó un poco más de incomidad. Sonsoles cogía constantemente por la espalda a Zapatero, “como si se tratara de dos enamorados en plena luna de miel”, según define uno de los asistentes. Y de hecho, casi al final de la visita, llegaron a darse un apasionado beso, como una pareja de recién casados.

La actitud, como decimos, provocó un poco de turbación entre el personal de protocolo que después recordó discretamente que se trataba de un acto oficial.