Miércoles 07/12/2016. Actualizado 12:04h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

El “oscuro expediente” del máximo responsable de estupefacientes en Móstoles comenzó en Barcelona, su anterior destino

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Asuntos Internos investigaba al policía desde hace un año, pero le faltaban pruebas para amarrar la acusación contra él por extorsión y tráfico de drogas. Ahora, saben que además de extorsionar y avisar a los dueños de ciertos bares donde iban a producirse redadas, el subinspector tenía varias denuncias de particulares por traficar drogas en el bar "Salsabar", en Madrid.

No era la primera vez que habían intentado pararle los pies. Según ha podido saber El Confidencial Digital, hace más de un año que Asuntos Internos sabía de los "fraudulentos negocios" del jefe de Estupefacientes de la comisaria de Móstoles.

Entonces, el asunto se quedó en suspenso a la espera de más pruebas. Hace unos días, el 10 de octubre, Asuntos Internos conseguía ponerle las esposas al subinspector de Estupefacientes bajo la acusación de tráfico de drogas, extorsión, falsedad documental y omisión del deber de perseguir el delito. Lo hicieron cuando el policía salía del juzgado a las doce y media de la mañana. Dos días antes habían detenido a su socio en el bar "Simba", un ciudadano marroqui y, que según estas mismas fuentes, aportó algunos detalles que permitieron "cerrar" la investigación.

Y es que, según ha podido saber ECD, el policía acumulaba numerosos expedientes por extorsión y tráfico de drogas en una comisaria de Barcelona, su anterior destino antes de que aterrizara en Móstoles en 2004. Pero otra pieza importante en la investigación según aseguran estas mismas fuentes a ECD en exclusiva son las denuncias de varios particulares.

Según consta en las denuncias, varios clientes del bar madrileño de "Salsabar" pusieron en conocimiento de la policía que el subinspector había intentado venderle drogas, más concretamente cocaína. Sus actividades no se quedaban en el menudeo. Además del bar Simba, en los últimos meses planeaba montar un prostíbulo en la zona sur de Madrid, negocio que había fracasado porque sus socios le habían dejado tirado.

Mientras el agente era interrogado, otros registraban su taquilla y su casa donde se hallaron pequeñas cantidades de droga, armas de fuego y más pruebas que le relacionan con el tráfico de drogas a pequeña escala. El policia se encuentra ahora en prisión provisional sin fianza en la cárcel de Alcalá Meco.

La comisaria de Móstoles está bajo la lupa de la Jefatura Superior de la Policia de Madrid en los últimos años. No en vano, el subinspector es el quinto agente detenido en dichas dependencias en los últimos cuatro años. Hace unos días y, coincidiendo con otros fichajes policiales, el Jefe Superior de Policía, Enrique Barón,  ha designado como comisario de Móstoles a Alfonso de María, que hasta ahora ejercía en Getafe.