Lunes 21/08/2017. Actualizado 10:21h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Seguridad

En la comandancia de Málaga

Condenado un guardia civil por trato degradante a una detenida en estado de embriaguez

El Supremo le ha impuesto una sanción de seis meses y un día de suspensión de empleo como autor de una falta muy grave

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Un cabo primero de la Guardia Civil con Comandancia en Málaga ha sido condenado a seis meses y un día de suspensión de empleo como autor de una falta muy grave por trato degradante a una detenida que presentaba un acusado estado de embriaguez.

Una pareja de agentes de la Guardia Civil. Una pareja de agentes de la Guardia Civil.

El 22 de septiembre de 2015 el Tribunal Militar Central condenó a un cabo de la Guardia Civil como autor de una falta grave por el incumpliendo del Régimen Disciplinario del cuerpo. Tal y como ha podido saber El Confidencial Digital le impusieron una sanción de seis meses y un día de suspensión de empleo, alegando el “trato inhumano, degradante, o vejatorio a las personas que se encontraban bajo su custodia o con las que se relacionase por razón del servicio”.

El cabo de la Guardia Civil, inconforme con la sentencia militar recurrió, lo que provocó que caso se elevara a la Sala Militar del Tribunal Supremo. Aquí se expusieron los hechos probados los cuales dicen así:

Relatan como sobre las seis de la mañana el cabo primero de la Guardia Civil, durante la prestación de jefe de pareja en un servicio de seguridad ciudadana se encontró en una cafetería a una joven en un acusado estado embriaguez pidiéndole al camarero otra copa más. Debido a la insistencia de la chica y la continua negativa del empleado, el agente se vio obligado a pedirle que abandonara el establecimiento.

Acto seguido, sin percatarse de ello los guardias allí presentes, la señorita subió a su vehículo y se incorporó a la carretera. Condujo durante unos seis kilómetros, siendo perseguida por todos los guardias civiles. Consiguieron interceptarla y conducirla a otra estación de servicio. Una vez en ella, cuando la chica lloraba sentada en un banco, fue fotografiada sin su consentimiento por el Guardia Civil demandado, lo que produjo un creciente estado de enfado y excitación.

La demandante intentó darse a la fuga en dirección a la carretera, por lo que tuvo que ser interceptada y finalmente detenida por los agentes allí presentes. La introdujeron en la parte posterior de un vehículo apto para el traslado de detenidos. Dentro del mismo fue de nuevo fotografiada en otras dos ocasiones por el Cabo primero de la Comandancia de Málaga, mientras de forma angustiosa y llorosa se asomaba a la ventanilla del automóvil.

Las fotografías fueron difundidas por el demandado mediante el uso de la aplicación de la mensajería electrónica ‘Whats app’. El agente los envíos a un grupo en el que formaban parte varios guardias civiles de la misma unidad. Además las imágenes captadas por el cabo primero no fueron introducidas en el atestado policial instruido por el presunto delito contra la seguridad vial, motivo de la detención de la joven.

La sentencia final del Tribunal Supremo con fecha de febrero de 2017, ha dado la razón al Tribunal Militar tras exponer los hechos probados en la sala de lo militar. El Cabo primero de la Guardia Civil ha cometido una falta muy grave consistente en “trato inhumano, degradante, o vejatorio a las personas que se encontraban bajo su custodia o con las que se relacionase por razón del servicio”.

“Somos
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·