Miércoles 20/09/2017. Actualizado 01:00h

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Seguridad

La joven lleva desaparecida 8 meses

El padre de Diana Quer contactó con detectives privados para encontrar a su hija

Movimiento a la desesperada tras la última pista fallida de un confidente. La Guardia Civil ha logrado que cambie de opinión

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Ya han pasado 8 meses desde que Diana Quer fue vista por última vez la noche del 22 de agosto, tras haber estado en las fiestas de A Pobra do Caramiñal. Un largo periodo de tiempo en el que apenas ha habido avances en la investigación y en el que, además, se han seguido pistas fallidas que han minado aún más el ánimo de los padres de la joven. Por eso, el progenitor buscó más ayuda.

Diana Quer, la joven desaparecida en A Coruña el 22 de agosto. Diana Quer, la joven desaparecida en A Coruña el 22 de agosto.

Según explican a El Confidencial Digital miembros de la Guardia Civil conocedores del estado de la investigación, las esperanzas de encontrar a Diana Quer con vida se reactivaron hace menos de tres meses, cuando un confidente de un agente aseguró haberla visto en un municipio en concreto, dando además detalles concretos.

Dicho confidente, que colabora con el Cuerpo en investigaciones relacionadas con el narcotráfico, aportó “una presunta prueba” que, sin embargo resultó no ser veraz. Se movilizó a la Policía Judicial en la búsqueda de la joven, incluyendo en el “equipo” al guardia civil con el que contactó la fuente de información, pero “no se encontró nada”.

Contactos con detectives privados

Este nuevo revés provocó una reacción inesperada en Juan Carlos Quer, padre de Diana. El progenitor, que había montado una especie de gabinete de comunicación con el consultor Luis Arroyo, movilizó hace aproximadamente un mes y medio a sus portavoces para que contactaran condetectives privados de La Coruña y Pontevedra.

El objetivo, explican las fuentes consultadas, era contratar los servicios de estos profesionales para iniciar una investigación propia, paralela a la de las autoridades, y dar con el paradero de Diana Quer.

No obstante, se dio la circunstancia de que en las agencias a las que acudieron los intermediadores del padre de la joven trabajaban ex guardias civiles, que avisaron de lo que estaba ocurriendo a sus antiguos compañeros de la comandancia de La Coruña.

Después de recibir esa información, los responsables de la investigación lograron convencer a Juan Carlos Quer para que no contratara a detectives, ya que éstos no tendrían acceso a pruebas en posesión de la Policía Judicial y, además, no podrían hacer registros sin la autorización de un juez.

Estos argumentos convencieron al padre de Diana, que no solo decidió no contratar a los detectives privados, sino disolver el equipo de comunicación que había creado meses atrás.

La investigación no avanza

Las fuentes consultadas por ECD ven “justificable” la “frustración” de Juan Carlos Quer, ya que la investigación se encuentra, en estos momentos, en un “punto muerto”, sin ninguna nueva pista que haga avanzar en la investigación.

En ese sentido, desde la Guardia Civil recuerdan que la empresa israelí Celebrate, con la que contactaron para desbloquear el iPhone 6 de la joven y descubrir si había hecho una foto de su captor, aún no ha hallado la forma de desencriptar la contraseña del móvil, por lo que esa vía está, de momento, bloqueada.

Tampoco se lograron mejores resultados del análisis de la tarjeta SIM del teléfono. Lo que se buscaba, era poder utilizarla para recuperar mensajes de WhatsApp que podían haber sido borrados, pero no se encontró ninguno.

La tarjeta, eso sí, “se sacó intacta del móvil”, lo que “demuestra que no Diana fue capturada por una banda organizada, sino por una o dos personas que improvisaron sobre la marcha”.

A día de hoy, la investigación la llevan a cabo media decena de agentes de La Coruña, la Policía Judicial, y un grupo de la UCO completo, formado por siete miembros. Todos ellos, además, cuentan con la ayuda del CNI, que ha iniciado una investigación en las cárceles españolas.

Las fuentes consultadas concluyen que “hoy se trabaja en tres líneas de investigación diferentes, pero lo cierto es que el destino final de cada una de ellas es incierto”.


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