Martes 17/10/2017. Actualizado 12:33h

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Seguridad

Son ilegales en España

Maletines para espiar conversaciones de móviles por 300 euros

Alibaba ofrece aparatos similares a los que utiliza el CNI, el Ministerio del Interior o las Fuerzas Armadas para escuchas telefónicas

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Parece tecnología punta sólo al alcance de grandes presupuestos, como los que manejan los servicios de inteligencia o las policías más punteras. Pero la realidad es que los sistemas de escucha telefónica se venden en el mercado chino a precios accesibles. El uso en España de receptores IMSI, fuera del terreno de la seguridad estatal, está prohibido.


Una de las mochilas 'espía' que pueden encontrarse a la venta en internet. Una de las mochilas 'espía' que pueden encontrarse a la venta en internet.

Cuando un usuario coge su teléfono móvil para realizar una llamada, el aparato se conecta con la antena de red más próxima al terminal. Esa antena identifica a la tarjeta SIM del cliente y le permite establecer conexión de voz con otro usuario.

Para realizar ese proceso de identificación, la antena se fija en un código proveniente de la tarjeta SIM del cliente, denominado IMSI (siglas en inglés de Identificador Internacional de Abonado Móvil). Este número de 15 cifras ofrece a la operadora toda la información del usuario: su identidad, su operador, el país de procedencia…

Este procedimiento, que se diseñó en los años ochenta para hacer más seguras las comunicaciones móviles, es el mismo que utilizan los sistemas de escucha utilizados por las fuerzas del orden de todo el mundo, incluida la Policía Nacional, la Guardia Civil o el Centro Nacional de Inteligencia.

El SITEL de Rubalcaba

En España, el sistema utilizado por Interior para escuchar y grabar conversaciones telefónicas en directo se denomina SITEL (Sistema Integrado de Interceptación de Telecomunicaciones). El centro del SITEL de uso policial se encuentra ubicado en el complejo del CNP en Canillas (Madrid).

Pese a que entró en funcionamiento en los primeros años de la pasada década, el SITEL se popularizó tras una polémica protagonizada en 2009 por el entonces ministro Alfredo Pérez Rubalcaba y el diputado ‘popular’ Carlos Floriano. Según Floriano, Rubalcaba le amenazó en los pasillos del Congreso diciéndole “veo y escucho todo lo que dices”.

Maletines espía

Una de las herramientas principales del SITEL son los ‘maletines’ de escucha. Se trata de unas cajas portátiles que llevan en su interior una serie de dispositivos, denominados capturadores (catcher) o receptores IMSI.

El objetivo básico de estos aparatos es hacerse pasar por una antena de comunicación móvil. De esta forma, los teléfonos que se encuentren en las cercanías de una de estas maletas ‘confundirán’ al ‘IMSI catcher’ con una antena telefónica real. La llamada telefónica establecida, por tanto, pasa a estar bajo control de los usuarios de estos maletines ‘espía’.

Método 3 y los maletines israelíes

Estas maletas de escucha también volvieron a la escena pública cuando se destapó el escándalo de escuchas de Metodo 3 en Cataluña. Tal y como contó ECD, el modelo utilizado fue un Verint Engage GI2 de fabricación israelí.

El coste de este tipo de sistemas es reservado. Los contratos de la administración con las empresas de ingeniería que los suministran mantienen los pliegos de condiciones en secreto. Pero su precio lo convierte en algo prácticamente inalcanzable. Al menos, hasta ahora.

El mercado chino de las ‘escuchas’

En la última década, China se ha convertido en un gigante en cuanto al diseño y producción de productos de alta tecnología. Productos de ingeniería avanzada que hasta entonces eran cosa sólo de firmas muy especializadas han acabado produciéndose en masa y a bajo coste en fábricas chinas.

Y en el caso de los ‘IMSI catcher’ ha ocurrido lo mismo. El Confidencial Digital ha contactado con fuentes expertas en materia informática y de seguridad en las telecomunicaciones para conocer hasta qué punto es factible el acceso a uno de estos sistemas, cuyo uso ‘civil’ está totalmente prohibido por la legislación española.

Según estas voces, “es posible fabricarse uno de estos maletines por algo más de 300 euros, comprando los componentes por internet a China”. ECD ha comprobado que, efectivamente, este tipo de sistemas está a la venta en webs como Alibaba –el ‘Amazon’ chino- por precios incluso menores de 300 euros.

“En cualquier mercado de tecnología de Hong Kong te los pueden ofrecer por precios inferiores a los 500 euros, dependiendo de la capacidad técnica del aparato que andes buscando” explica a ECD un informático especializado en seguridad de las telecomunicaciones, que colabora con los servicios de seguridad del Estado.

Un equipo profesional por menos de 2.000 euros

Las funciones de este tipo de aparatos son las más básicas y requieren de amplios conocimientos técnicos en materia de telecomunicaciones. Cuanto mayor sea el presupuesto, mayores prestaciones se obtienen. Por 1.800 euros es posible adquirir material “profesional” explican estas fuentes.

Incluso hay algunos productos que ya se ofrecen en maletines de metal como los utilizados por las fuerzas de seguridad. O hasta una mochila adaptada –con rejilla de ventilación- para portar un capturador de conversaciones.

Estos dispositivos, utilizados conjuntamente con un smartphone o un ordenador portátil, permiten escuchar en vivo la conversación de una persona, conocer en qué lugares ha estado o con que personas se ha reunido –o al menos ha coincidido en proximidad física-.

Un maletín ‘SITEL’ casero

Y hay quien ha rizado más el rizo. Simone Margaritelli, un popular hacker, explicó cómo se podría fabricar uno de estos ‘maletines’ con prestaciones profesionales de forma totalmente casera, utilizando productos que pueden adquirirse en tiendas de informática de España con cierta especialización.

Para ello se necesitaría una sintonizadora de frecuencias de radio digital (SDR), un ordenador básico tipo Raspberry Pi (se venden por menos de cuarenta euros) y una powerbank (una batería portátil como las que se utilizan para recargar móviles). Con esos componentes, los hackers han demostrado poder fabricar aparatos capaces de escuchar las conversaciones telefónicas de sus vecinos.


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