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¿Debe España perdonar la deuda a Grecia?

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Los más de 30.000 millones de euros que España ha aportado a Grecia en préstamos y avales están en juego ante la incertidumbre que ha generado el nuevo Gobierno griego sobre una renegociación o quita de la deuda helena. ¿Pero hay realmente que perdonarle esa cantidad?


Rajoy, Merkel, y De Guindos. Rajoy, Merkel, y De Guindos.

La mayoría de expertos y analistas descartan que las decisiones del nuevo Ejecutivo griego puedan tener un impacto negativo en la economía española, aunque alertan de la elevada volatilidad que registrarán los mercados en los próximos meses.

El planteamiento de Alexis Tsipras choca frontalmente con el del ministro de Economía, Luis de Guindos, quién ha descartado una reestructuración de la deuda pública griega. Defiende que “cualquier político responsable lo que quiere es que ese dinero se recupere”. En este sentido, se ha comprometido a que el Gobierno de España vele por no perder la cantidad prestada, teniendo en cuenta que es un dinero de todos los contribuyentes.

En la misma línea que De Guindos se posiciona la Unión Europa, dispuesta a dar facilidades pero no a perdonar el pago de la deuda. La cifra asciende a más de 256.409 millones de euros. Los principales acreedores de Atenas, contabilizando los pasivos directos e indirectos a través de contrapartidas en el BCE, son Alemania con 72.720 millones, Francia con 55.209 millones, Italia con 48.380 millones y, en cuarto lugar, España con 32.744 millones. Esa cantidad equivale, aproximadamente, a lo que nuestro país gasta en un año en el pago de las prestaciones de desempleo.

Alemania ya ha reestructurado su deuda

Alemania no está dispuesta ahora a ceder con Grecia y quiere que el nuevo Gobierno de Alexis Tsipras continúe por la senda de la austeridad, las reformas y haga un compromiso público de pago de su deuda. Pero curiosamente, la reestructuración de deuda más importante de la Europa moderna fue la de Alemania. Ocho años después de la Segunda Guerra mundial, se encontraba ahogada por el endeudamiento. Una parte correspondía a la deuda para pagar las reparaciones de guerra impuestas por los vencedores de la Primera Guerra Mundial. La otra eran préstamos obtenidos para la reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial. Una veintena de países suscribieron el Acuerdo de Londres, el 27 de febrero de 1953 en el que se canceló la mitad de la deuda de entonces de la República Federal de Alemania, que alcanzaba los 30.000 millones de marcos. Se acordó además que el resto no tenía que devolverlo hasta que las dos Alemanias se reunificasen.

No comenzó a devolver esos préstamos hasta 1990, 37 años después. Y las condiciones de esa devolución eran muy favorables para Alemania. Sólo se devolverían si tenía superávit comercial y además los reembolsos anuales no podían sobrepasar al 3 por ciento de las exportaciones alemanas. Entre los que perdonaron la deuda estaban España, Irlanda y Grecia. En octubre de 2010 Alemania realizó el último pago de esas deudas reestructuradas.

Tipos de interés bajos y más plazo de devolución

El caso de Grecia es además paradigmático. Su deuda soporta uno de los tipos de interés medio más bajos de toda Europa, inferior al 2,5% en 2013, a pesar de que el volumen adeudado es ingente.

En concreto, Atenas paga menos intereses que el todopoderoso Estado alemán o el muy solvente Gobierno finlandés (cerca del 2,5%). Tan sólo Holanda, Luxemburgo y Estonia pagan un interés medio menor. La razón no es otra que las ventajosas condiciones financieras que incluye el rescate internacional de la troika.

Y lo mismo sucede con los plazos de devolución. La deuda helena disfruta del mayor período de vencimiento de todo el continente, con una media de 16 años, casi tres veces más que España.

Mientras algunos analistas creen que Grecia debe pagar los rescates que debe, otros expertos recuerdan que España está muy endeudada y una condonación de la deuda puede favorecer futuros procesos de renegociación con nuestro país. Si Grecia decidiera no pagar los 30.000 millones de euros, cada uno de los 46,5 millones de españoles tendría que asumir 559 euros para hacer frente al impago. Ante este escenario, ¿debe España perdonar a Grecia parte de esta cantidad que le debe?

Devolución de la deuda condicionada al crecimiento

El director del Área de Economía del Instituto de Empresa (IE), Rafael Pampillón, asegura que la posibilidad de que Grecia no devuelva el dinero del rescate recibido por la Unión Europea ni se contempla entre las autoridades políticas y financieras de la eurozona.

Lo que se plantea, señala Pampillón, es que el pago de los intereses que el Estado griego debe pagar a los poseedores de sus bonos esté condicionado al crecimiento económico. De esta forma, los tenedores de deuda griega, incluida España, no cobrarán intereses hasta que la economía de Grecia no crezca a un ritmo determinado, por ejemplo al 3% del PIB. “Así, se facilita el crecimiento económico que luego a largo plazo permitirá que Grecia devuelva el dinero que le hemos prestado”, explica el profesor de Entorno Económico y Análisis de Países.

Rafael Pampillón se muestra convencido de que este acuerdo sobre los tipos de interés de la deuda consigue contentar tanto a los países acreedores, encabezados por Alemania, porque no se perdona ni siquiera parte de la deuda soberana de Grecia, como al Gobierno de Alexis Tsipras, ya que se garantiza que no pagará intereses mientras su economía no crezca a un ritmo suficiente.

Preguntado sobre las similitudes con España y las propuestas iniciales de Podemos de reestructurar la deuda e incluso no pagar una parte, el profesor del Instituto de Empresa asegura que la situación de Grecia -donde Syriza también planteaba una reestructuración- y de España son completamente distintas y nada comparables. Los bonos del Tesoro español están en manos de inversores, mientras que actualmente gran parte de la deuda griega está en manos de otros estados europeos y del Fondo Monetario Internacional.

Además, Pampillón asegura que, aunque ha crecido de forma acelerada en los últimos años, la deuda aún es mucho más sostenible para España que para Grecia, y nuestro país puede asumir los intereses de la misma.

“España ya está siendo solidaria, pero no puede ser tonta”

Mientras, Miguel Sánchez, corresponsal de la Cadena COPE en Bruselas, considera que España no debe perdonar la deuda a Grecia por el simple hecho de que un nuevo Gobierno haya decidido priorizar las políticas sociales por encima de los compromisos políticos.

Nuestro país, recuerda Sánchez, fue solidario cuando en el primer rescate prestó de modo bilateral 6.650 millones, cuando otros como Eslovaquia dijeron que no ponían dinero. También lo fue nuestro país cuando garantizó más de 18.000 en los bonos emitidos por el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para financiar a Grecia en el segundo rescate. Solidarios cuando se amplió el período de vencimiento de la deuda más que a ningún otro país rescatado. Y cuando los países que poseen deuda griega devuelven a las arcas helenas la rentabilidad que dan esos bonos.

España, asegura el corresponsal de COPE, “ya está siendo solidaria pero no puede ser tonta”. La sociedad ha sido solidaria con dos quitas. Y Grecia sigue jugando al juego del victimismo frente a Portugal, Irlanda o España que han afrontado ajustes dramáticos de forma mucho más rápida pero igual de dolorosa

El riesgo de que Grecia decida salir de la Eurozona

Otro escenario bien distinto, añade Sánchez, es que Grecia decida salir de la Eurozona. Si llega ese momento, explica el periodista, “habrá que olvidarse de los 6.650 millones”.

Y cuando llegue el año 2023 -a Grecia se le dio un período de carencia de 10 años en el segundo rescate- “entonces vuélvanse a acordar de Grecia”, ya que entonces el Mecanismo Europeo de Estabilidad llamará a la puerta de España a reclamar gradualmente los otros 18.000 que le avaló en el segundo rescate griego.

“Somos
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