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Científicos israelíes descubren un método para “detectar mentiras” a distancia utilizando células de la piel y la sudoración

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Un grupo de investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha descubierto que ciertas células de la piel contienen millones de pequeñas “antenas” en forma de conductos microscópicos para canalizar el sudor que pueden revelar nuestro estado emocional y físico. Este descubrimiento podría llevar a la creación de detectores de mentiras que puedan manejarse a distancia.

Durante los primeros experimentos, los padres de este hallazgo enviaron frecuencias electromagnéticas de cerca de 100 giga hertzios a las manos de los individuos que se prestaron a estas pruebas y midieron el reflejo e estas frecuencias en la piel de estos sujetos. Inicialmente, los experimentos se llevaron a cabo sin entrar en contacto con las manos de los sujetos experimentales, pero incluso a una distancia de 22 cm, los investigadores descubrieron que existe una fuerte correlación entre la presión sanguínea de los sujetos y su pulso, así como en la respuesta de su piel a estas ondas electromagnéticas.

El “padre” de este descubrimiento, el científico israelí Aarón Agranat –quien inició la investigación – subraya que aunque la investigación está aún fase experimental, el hallazgo de estas células podría servir para fabricar un detector de mentiras que “no necesite ningún contacto directo con la persona que se está evaluando”.

Agranat explica que el funcionamiento, léalo aquí, de estos micro-conductos es similar al de las antenas, puesto que al ser recipiente de sudor –que actuaría como líquido conductor- cuando son alcanzados por una onda electromagnética, “llevan o traspasan esa corriente” sin necesidad de frecuencias muy altas. “No se trata de nada que le suene raro a un ingeniero eléctrico”, añaden.