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Otro escándalo en la Feria del Libro de Frankfurt: el conseller Tresserras, Josep Bargalló y Carod Rovira vetan la presencia en el certamen del escritor Valentí Puig

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El Instituto Llull, dirigido por Josep Bargalló, y bajo la supervisión directa del conseller Tresserras y de Carod-Rovira, se ha negado a incluir, entre los más de cien invitados a la Feria de Frankfurt, al escritor Valentí Puig, merecedor de los premios Ramon Llull, Josep Pla, de la Crítica y Sant Joan.

La literatura y la cultura catalanas serán las invitadas a la Feria del Libro de Frankfurt, la más grande del mundo, que se ha de celebrar este próximo otoño. El Instituto Llull, ente público catalán equivalente al Instituto Cervantes, finalmente decidió invitar de modo oficial tan sólo a escritores en lengua catalana, en tanto que escritores catalanes en lengua castellana, como Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Javier Cercas o Enrique Vila-Matas, podrán ir tan sólo de la mano de sus editores.

La polémica originada por este hecho ha llegado hasta la capital del Meno, de modo que, días atrás, el Frankfurter Allgemeine, el diario más influyente en lengua alemana, acusó a las autoridades catalanas de llevar a la feria a un “equipo de reserva”, después de subrayar que es la primera vez que se invita a una región y no a un país. El diario también recordaba que el contrato obliga a las instituciones catalanas el representar de modo fidedigno la cultura del lugar.

El programa catalán está organizado por la Generalitat, el Instituto Llull y un Institut d’Estudis Catalans volcado, estos últimos años, al independentismo. El Estado corre con buena parte de los gastos de su programa que –con sus dieciséis millones de euros presupuestados- es el más caro de los presentados hasta ahora en la Feria. También participan organismos oficiales de las Islas Baleares, Perpiñán, Andorra, y el pequeño pueblo sardo de l’Alguero, donde aún algunos habitantes guardan influencia idiomática catalana.

La no inclusión de Valentí Puig entre los más de cien escritores en catalán invitados a Frankfurt puede tener sus lecturas políticas. Puig, antaño corresponsal y hoy columnista fijo del diario ABC, era director de ABC Cataluña cuando el rotativo madrileño descubrió el viaje de Carod-Rovira a Perpiñán. Del mismo modo, se recuerda el enfrentamiento habido entre Puig y el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, en un famoso debate televisivo en el que Puig se ausentó del programa al defender Tresserras el derecho de ETA a atacar con las armas ante la opresión del Estado. Bargalló, como integrante de la cúpula de ERC, tampoco ha escapado a las críticas del Puig columnista. Cabe recordar que Puig está considerado como uno de los más lúcidos analistas de la cultura catalana, más aún desde la publicación de su volumen “El hueso de Cuvier: ¿hacia dónde va la cultura catalana?”, asumido muy negativamente por el nacionalismo catalán más radical.

Otro motivo de ojeriza del nacionalismo radical contra Puig es su significación en pro de la recuperación de la figura de Josep Pla, del que Puig ha sido uno de sus más eminentes estudiosos. Aquí cabe recordar que Pla aún no ha sido asimilado del todo por sectores nacionalistas, si bien no se discute su papel eminente como el mayor prosista del catalán del siglo XX.

Valentí Puig, mallorquín, tiene hoy junto a Porcel la más alta consideración e influencia en las letras catalanas, de modo generalmente no discutido, a través de sus ensayos literarios y políticos, libros de viajes y de cuentos, novelas, lírica y artículos de opinión. Al margen de los encontronazos habidos con los cargos de la Conselleria de Cultura arriba mencionados, todos de ERC o cercanos a ERC, y nombrados “in pectore” aun antes de la formación del Govern, de Puig se rechaza su fidelidad a las posiciones conservadoras, su crítica a la política lingüística de la Generalitat y su rechazo al independentismo catalán. Quizá también su última novela, “La Gran Rutina”, premiada el último verano con el premio Sant Joan y retrato de la Cataluña del Tripartito, hayan tenido que ver en su marginación oficial del magno evento que le espera a la literatura catalana en Frankfurt.