Jueves 24/04/2014. Actualizado 01:01h

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Inhalar lejía, granos de fertilizante, viagra con alcohol. Alerta en el Ministerio de Sanidad por las nuevas drogas baratas y legales

El Ministerio de Sanidad se prepara para hacer frente a los ‘legal highs’ o ‘colocones legales’. Se trata de una moda proveniente de Europa central que consiste en utilizar sustancias legales, como medicamentos o productos de limpieza y uso domestico, para drogarse. El objetivo es lograr los mismos efectos que producen el MDMA, la marihuana y otras drogas prohibidas y mucho más caras.

Se trata de un consumo residual y relativamente minoritario en nuestro país, comparado con el alcohol o la cocaína, pero el Ministerio de Sanidad (MSPSI) ya se prepara ante el temor de que la moda europea llegue a España.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, las Delegaciones del Gobierno, a instancias del Ministerio que dirige Leire Pajín, han encargado a distintas comisiones clínicas formadas de expertos independientes el primer informe sobre ‘nuevas drogas’. En el documento figurarán 42 sustancias.

Estas son algunas de las nuevas ‘modas’ que se incluirán en el documento:

-- Fertilizantes. En febrero de 2011 un Real Decreto clasificaba la mefedrona, también conocida como ‘miau-miau’, como droga ilegal. Desde entonces queda prohibida la venta de abonos que contengan las bolitas blancas de mefedrona. Los consumidores buscan ahora un sustituto. Se encuentran en fase de experimentación con los componentes de abonos y estiércoles. El consumo actual de fertilizantes se basa en el ensayo-error, con el riesgo añadido que esto conlleva. El Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías considera los fertilizantes como la mefedrona, drogas de efecto similar al éxtasis.

La droga se anuncia en Internet como ‘burbujas para tu cáctus’, aludiendo siempre a esta planta para identificarla con el consumidor. Según ha podido saber ECD, a través de estas web, el estimulante se vende por unos 15 euros el gramo. Se consume en polvo o en gránulos. Los fertilizantes similares a la ilegalizada mefedrona pueden generar más dependencia ya que su efecto dura mucho menos que el de otras drogas y se tiende a volver a consumir aproximadamente cada media hora.

Esnifar fertilizantes puede producir psicosis y muerte súbita. Genera también vasoconstricción periférica, por lo que pies y manos quedan moradas a causa de la falta de riego. En Reino Unido y Suecia ya se han producido muertes de jóvenes por hacerlo. En 2010 se interceptó en Alicante el primer alijo destinado a nuestro país.

-- Viagra. Es también conocida como la ‘droga social’ o ‘sextasis’. Este medicamento no es peligroso como tal, pero entre los jóvenes se ha extendido el consumo sin necesidad médica y mezclado con otras sustancias. El objetivo es producir una erección duradera tras el consumo abusivo de alcohol. El joven consumidor pretende tener una ‘noche completa’ al contrarrestar los efectos de la bebida. En los casos más extremos se mezcla con éxtasis o cocaína, lo que en países anglosajones se conoce como ‘coconut-pokes’.

La viagra contiene sildenafil. Este compuesto químico provoca la reducción del flujo de sangre en algunas zonas del cuerpo para dirigirla a la zona genital. Si el consumidor no tiene problemas sexuales la ‘redistribución’ se descompensa afectando por ejemplo al nervio óptico o auditivo, ocasionando de forma súbita la pérdida de visión y audición. La viagra mezclada con estas drogas pesadas (éxtasis y cocaína) genera una taquicardia que lleva fácilmente a la muerte.  Un problema añadido es la compra ilegal por Internet. En ocasiones son simples placebos pero muchas son ‘copias’ de la viagra original cuyos componentes y fabricación se desconocen. En España los casos de consumo más conocidos se han registrado en Murcia, donde varias discotecas ofrecían packs de viagra con éxtasis.

-- ‘Tampones de Vodka’. Esta práctica se conoce como ‘slimming’. La moda surgió en Alemania y consiste en empapar un tampón en vodka u otra bebida alcohólica de alta gradación para introducirlo después en la vagina, o el ano en el caso de los hombres. Al ser una zona con multitud de terminaciones nerviosas el alcohol se asimila más rápidamente. Es una de las ‘ventajas’ que encuentran sus consumidores, además de evitar el aliento alcohólico frente a sus padres.

El riesgo de infección es altísimo y las paredes vaginales pueden llegar a quedar destrozadas de forma permanente e irreversible. Es prácticamente imposible que pueda llegar a producirse una muerte por sobredosis, pero si aumenta enormemente las posibilidades de padecer cáncer de colon y vulva.  Hasta ahora sólo se conocen casos en Alemania y EE.UU. (donde la variante es emborracharse por el ojo. Haciendo gotear el líquido o situando directamente el ojo en el morro de la botella.), sin embargo es una de las modas con más facilidades para instalarse en nuestro país debido a su difusión en Internet. Las redes sociales y vídeos de Youtube muestran o recomiendan esta práctica.

-- Lejía. Inhalar el vapor de este producto de limpieza es una práctica extendida entre los más jóvenes, incluso niños. En muchos casos las intoxicaciones se producen por accidente, pero cada vez más se acude una segunda vez, esta vez sí, buscando experimentar la sensación. Se producen graves daños en el cerebro, corazón, hígado y riñones.

-- Óxido nitroso o ‘gas de la risa’. Algunas clínicas dentistas en España lo siguen utilizando como anestesia para extracciones, pero este gas es más accesible de lo que parece. Los consumidores compran en cualquier supermercado botes de nata a presión. Cuando la botella queda vacía extraen el gas introduciéndolo en un globo. De esta manera el gas se calienta y no hay peligro, ya que si lo absorbiesen directamente del envase se congelarían los labios. Acto seguido se expira todo el aire de los pulmones, se inhala el gas y se retiene. La sustancia produce efectos euforizantes y de ‘bienestar’. El consumidor se ríe descontroladamente y desaparece la sensación de dolor.

Además del riesgo de congelación o la explosión de la botella puede producirse la muerte por asfixia. Los propios consumidores alertan en algunas páginas web de la peligrosidad de esta práctica. Retener óxido nitroso en los pulmones significa vaciarlos de oxígeno de forma relativamente prolongada, es decir, no respirar. Aunque la percepción sea de control, pues simplemente hay que volver a respirar en el momento oportuno, se puede producir debilidad, descoordinación en los movimientos o pérdida de conocimiento, imposibilitando una respiración normal y voluntaria. La Policía Nacional de Oviedo ya está investigando la venta de globos con óxido nitroso a menores de edad.

Un portavoz oficial del Ministerio de Sanidad explica que el mayor problema de este tipo de consumo es que “al ser productos legales y de consumo mayoritario, estamos hablando de que pueden drogarse casi con cualquier cosa, pero no se puede ir prohibiendo todo porque son sustancias que la gente utiliza en su día a día”.

Los datos que llegan al Ministerio son, de momento, de casos puntuales y poco significativos, o “la idea general que desde fuera puede tener la policía”. No existe un perfil de consumidores ni un hábito de consumo definido, tampoco datos estadísticos sobre cuáles son las más consumidas. Es decir, se sabe que estas sustancias existen pero no quién, ni cómo las consume.

Ante esta situación, Sanidad ha introducido cambios en las encuestas escolares sobre drogas. Por primera vez en toda Europa el test incluirá una pregunta sobre productos legales, para que los escolares manifiesten sus propias experiencias con productos que están a su alcance.

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