Jueves 29/09/2016. Actualizado 13:48h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Vivir

Primera grave crisis exterior de ZP: la llamada a consultas del embajador guineano coge al gobierno con el pie cambiado

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Moratinos hacía las Américas, Exteriores sufría vacío vacacional, y en Moncloa nadie sabía nada del asunto… La llamada a consultas del embajador guineano en España, que este jueves puede formalizarse tras una entrevista en el Ministerio, ha cogido al gobierno con el pie cambiado, y ha abierto la primera grave crisis exterior de Zapatero.

Moratinos hacía las Américas, Exteriores sufría vacío vacacional, y en Moncloa nadie sabía nada del asunto… La llamada a consultas del embajador guineano en España, que este jueves puede formalizarse tras una entrevista en el Ministerio, ha cogido al gobierno con el pie cambiado, y ha abierto la primera grave crisis exterior de Zapatero.

El seguimiento constante que ECD viene realizando de la actualidad ecuatoguineana nos ha permitido asistir al desarrollo de esta historia desde diversos frentes, y también ha propiciado la recopilación de suficientes datos analíticos para un más completo entendimiento del asunto en cuestión.

La llamada a consultas de un embajador es una medida diplomática de excepción, que tanto simbólicamente como en la práctica representa un grave malestar del Estado que retira a su representante. Es el paso previo a la ruptura de relaciones bilaterales, y demuestra una circunstancia de importante gravedad y tensión entre dos países. El último embajador llamado a consultas desde su destino español fue A. Baraka, cabeza de la delegación marroquí en Madrid.

La transmisión del mensaje del dictador Obiang tendrá lugar en la mañana de este jueves, a través de la reunión que mantendrán, siguiendo el cauce habitual de estos procedimientos, el embajador José Elá con el director general de África y Oriente Medio, Álvaro Iranzo.

El sorprendente anuncio del gobierno ecuatoguineano fue hecho público primeramente por el ministro portavoz del régimen ante las cámaras de la televisión de su país. En sus declaraciones, Alfonso Nsue argumentaba que Guinea no tolerará acusaciones de corrupción a causa del reciente escándalo del Riggs Bank, entidad que, según el Senado norteamericano, ha venido custodiando dinero de Obiang por valor de 700 millones de dólares.

Las autoridades guineanas han mostrado gran enfado por la difusión a través de TVE Internacional de la noticia de las cuentas en el banco Riggs, así como de una amplia entrevista con el opositor guineano de más peso, Plácido Micó. El gobierno de Obiang, de hecho, ya ha anunciado su disposición a la censura e incluso a la interrupción de las emisiones televisivas por satélite, y ha mostrado su determinación de querellarse contra “cualquier medio internacional en general y español en particular” que propague la, a su juicio, falsa noticia. Téngase en cuenta que TVE Internacional es ampliamente seguida en la antigua colonia.

El ministro portavoz adujo también la no extradición del supuesto golpista Severo Moto como causa suficiente para la retirada del embajador. Los analistas, sin embargo, coinciden unánimemente al afirmar que el motivo principal de la retirada es la percepción que en Guinea existe de que el gobierno español apoya con fuerza a Plácido Micó, por más que esta cobertura es ante todo formal.

La realidad, en efecto, indica que el propósito del gobierno socialista español era mantener una política de tono bajo con respecto a Guinea, lo cual resulta en el fondo coincidente con los postulados del último gobierno Aznar. Desde nuestra cancillería se ha insistido en tratar a Guinea Ecuatorial como un país subsahariano cualquiera, y esta llamada a consultas es el resultado, según expertos independientes contactados por ECD, de cierta torpeza estratégica por parte del nuevo gabinete: pese a las conversaciones de Bernardino León, secretario de Estado de Exteriores, con Obiang, nadie había anticipado esta situación.

Y es que la no implicación en Guinea Ecuatorial, con una actuación puramente epidérmica de oposición, bien podía concluir con una grave crisis como esta, que Moratinos ni siquiera había sospechado y para la que no tiene preparada respuesta. Ya en el año 93, Felipe González tuvo que llamar al embajador en Malabo, tras la expulsión por parte de Obiang del cónsul español en Bata. Y es que Obiang es problemático como entonces, aunque la clase política española tradicionalmente haya preferido obviar el potencial peligro que tiene para nuestra estabilidad el tirano de Guinea.

Como se decía más arriba, en efecto, el anuncio de la llamada a consultas ha cogido al gobierno con el pie cambiado, de modo que tanto en Exteriores como en la propia Moncloa, los dirigentes de nuestra política exterior se han enterado de este asunto “por la prensa”, y muy particularmente a través de ECD.

Cabe, en este sentido, preguntarse por la falta de aviso de los miembros del CNI destacados en Guinea, así como por los informes del embajador Robles Fraga –quien, dicho sea de paso, no es precisamente socialista, y al que algunos ahora sitúan de vacaciones.

El anuncio de la llamada a consultas viene precedido por las consultas que ha mantenido en Francia el dictador Obiang con sus asesores jurídicos, de cara a restablecer la imagen del régimen tras el escándalo Riggs. Y también coincide temporalmente con la visita del tirano guineano a Jacques Chirac.

Los analistas han previsto una respuesta fuerte del gobierno español ante el desafío de Obiang. En cualquier caso, la estricta aplicación de los usos diplomáticos indica que España no ha de retirar a su embajador en Malabo.

Así pues, todo señala que la falta de implicación por parte española ha propiciado una situación que puede calificarse de verdadera crisis internacional. En Guinea gustó poco que el opositor Micó mantuviera contactos con altos cargos socialistas; contactos que, por otra parte, apenas pretendían velar la intención española de continuar sin afrontar seriamente el dossier guineano.

Y, como conclusión, Obiang se apunta un tanto estratégico mientras Moratinos se entrevista con el colombiano Uribe y el ministerio de Exteriores sigue sin encontrar un experto en Guinea afín a la cuerda socialista. Hay que esperar a ver el talante, nunca mejor dicho, con que responde Zapatero. (22-07-2004)