Así se defenderá Fernández Díaz: los conocimientos en ciberseguridad de Francisco Martínez y unos mensajes ‘manipulados’

El ex ministro buscará desacreditar por todos los medios los SMS que aportó el ex secretario de Estado ante notario y que son prueba clave para su imputación

Arsenio Fernández de Mesa y Jorge Fernández de Mesa.

Chófer B: Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con la mujer) Es importante”, dice el primero de los sms presuntamente enviados por el exministro Jorge Fernández Díaz a su número dos, Francisco Martínez. Son los mensajes de la discordia: una prueba aportada por Martínez ante notario, que Fernández Díaz niega rotundamente haber recibido o enviado y clave para la imputación de este último en el ‘caso Kitchen’ que se investiga en la Audiencia Nacional. 

La falta de una prueba pericial al móvil y los amplios conocimientos en ciberseguridad del exsecretario de Seguridad van a ser los principales argumentos de defensa de Fernández Díaz en su declaración prevista, por el momento, para el 30 de octubre. 

Aunque el pasado viernes pidió dejar de ser investigado, fuentes judiciales explican que es muy complicado que el juez Manuel García-Castellón cambie de idea al menos hasta que no se produzca su declaración. Fernández Díaz prepara, por tanto, con su letrado los argumentos para desacreditar la prueba clave

Francisco Martínez, profesor de ciberseguridad 

El ex secretario de Estado Francisco Martínez es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE). Su paso por el Congreso de los Diputados no fue muy largo (de 2016 a 2019), pero le valió un cargo totalmente estratégico para la seguridad del país. 

Por ahí pasará la tesis de la defensa del que fue su jefe Fernández Díaz, según indican fuentes del caso. El ex ministro busca demostrar los extensos conocimientos en ciberseguridad de Martínez para ‘manipular’ los mensajes que le incriminan en el espionaje al ex tesorero del PP, Bárcenas, pagado con fondos reservados. 

Martínez aparece como director cátedra de ciberseguridad de Next Educación.  Según la propia página web la enseñanza que imparte se basa en una “línea de investigación enfocada al análisis y repercusión de los nuevos actores tecnológicos que habitan en el ciberespacio, además de los distintos métodos de seguridad y control disponible”. Además, aparece como uno de los docentes de la Fundación de Estudios Estratégicos e Internacionales. 

Asimismo, participa en publicaciones que van en este línea como un “Tratado de protección de datos” de Tirant Editorial, en el que Martínez tiene un capítulo y escribe junto a abogados especialistas en protección de datos, magistrados de la Audiencia Nacional o letrados del Consejo de Estado. 

La validez de los mensajes de móvil 

En el informe de la Fiscalía Anticorrupción en el que se pide la imputación del ex ministro, se recogen los famosos mensajes que se cruzaron Fernández Díaz y Francisco Martínez sobre el presunto encargo al chófer de Bárcenas.

Martínez llevó estos SMS a dos notarios que lo certificaron. Uno en la isla de Menorca (Alberto Vela Navarro-Rubio) el 13 de junio de 2019 y otro, meses más tarde en Madrid (Enrique A. Franch Quiralte). 

Los SMS son claves, pero quién los analice también. Francisco Martínez acudió a un notario, no a un perito y este es el error número uno, según señalan fuentes judiciales. Manipular un mensaje desde un terminal móvil es perfectamente posible. “Se puede hacer a través de ciertas aplicaciones que te permiten cambiar el contenido en local”, explica la abogada experta en propiedad intelectual y derecho digital Maitane Valdecantos. 

El notario lo que hace es recoger lo que sucede en un momento determinado. “En realidad, es lo mismo que si yo te lo enseño a ti y te digo mira lo que pone. La realidad es que esa prueba no se considera documento público porque no hay libre valoración tasada. ¿por qué? Porque yo puedo engañar al notario”, explica la abogada.  

Confidencial Digital se ha puesto en contacto con la notaría madrileña de Enrique A. Franch que ha confirmado que el procedimiento se basa en comprobar lo que está escrito en la pantalla y hacer un acta. “Siempre y cuando se hable de un delito”, explican en la notaría.  

La clave está en el teléfono de Fernández Díaz 

La cosa cambia si se trata del teléfono de la otra persona, porque esto sí es imposible de sustituir o alterar desde otro dispositivo en una conversación. “Las pruebas son los teléfonos móviles, pero no los notarios”, explica Miguel Gallardo, perito y fundador de Apedanica. 

En este sentido un informe pericial, que es lo que la defensa de Fernández Díaz considera que debería haberse hecho antes de citarle a declarar, sería capaz de determinar si ha habido modificaciones solamente con el terminal de Martínez. “Lo que vale es el teléfono móvil de Francisco Martínez. Si no lo tiene podría ocurrir lo mismo que con los discos de Bárcenas, que es que se destruyen pruebas”, dice Gallardo. 

La impugnación de la prueba 

Cuando el juez García-Castellón decida si mantiene al ex ministro imputado, la defensa podrá impugnar la prueba de los mensajes. Algo que indican como probable fuentes judiciales. 

Esta impugnación podría hacerse por dos vías: la integridad, es decir, que argumenten que las pruebas no son completas, que le faltan trozos a la conversación o que está descontextualizada o la autenticidad que es lo que ha sucedido en este caso. La defensa dice que directamente esa conversación es falsa, no existió. 

De esta manera, Fernández Díaz podría aportar un informe pericial de parte explicando la manipulación del contenido que se ha producido o puede desplazar toda la carga de acreditar la veracidad de los mensajes en la otra persona. Esta última es la postura que Fernández Díaz ha decidido adoptar, según indican fuentes del caso, ya que no está dispuesto a aportar su teléfono móvil voluntariamente. Cree que corresponde a la otra parte demostrar que esos mensajes existieron y la prueba ante notario puede no ser válida. 

La decisión del juez 

En última instancia será el juez del Juzgado de Instrucción número 6 el que decida sobre esta prueba. Por lo general, el magistrado tiene la opción de considerar si unos hechos quedan probados o no, teniendo en cuenta todas las pruebas colindantes. 

El juez tomará la decisión sobre si se han producido o no haciendo una valoración completa y conjunta de toda la actividad.