Judicial

Asuntos Internos investiga si Villarejo y Olivera boicotearon operaciones judiciales en Barcelona durante años

Analiza una conversación de más de tres horas en la que los comisarios hablan de amañar causas para vincular a Trapero y con ayuda del ex juez Garzón

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photo_camera José Luis Olivera y José Manuel Villarejo

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía está analizando una grabación de 3 horas y 49 minutos de una comida entre el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el exjefe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), José Luis Olivera y el expolicía y detective Antonio Giménez Raso. El juez que investiga la operación ‘Tándem’ en la Audiencia Nacional ha dado luz verde para que estudien si estos policías consiguieron amañar y redirigir operaciones en Cataluña hacia sus propios intereses durante años, según confirman fuentes a Confidencial Digital. 

En la grabación, que data del año 2009, los tres policías conversan en un restaurante sobre diferentes operaciones de Mossos d’Esquadra y Guardia Civil que se habían o se estaban desarrollando en Cataluña y de cómo intervenir en algunas de ellas. El audio no formaba parte de los elementos incautados por la Policía en la macrocausa sobre las actividades de Villarejo. La Fiscalía Anticorrupción supo de parte de su contenido por publicaciones en la ‘Cadena SER’ (“La SER desvela nuevos audios que apuntan la relación económica entre Villarejo y el exjefe de la UDEF”) y en ‘La Razón’ ("Plan de Villarejo para grabar a Trapero: “Este tema te lo arregla Balta”). 

De hecho, tras su publicación en mayo, Anticorrupción solicitó al juez Manuel García-Castellón que requisara estas cintas, tal y como adelantó este digital. Lo cierto es que dos meses después el magistrado ha aceptado que se analice la relación entre esas conversaciones que muestran la intención de amañar causas y el amaño real que pudieron sufrir. 

Los Mossos d’Esquadra ya han tenido reuniones con los investigadores para dar detalles y acotar el ámbito de actuación que Villarejo, Olivera y Giménez Raso tuvieron en Cataluña. Además de los indicios que afloran de la grabación, la Policía debe cruzar los datos con otros testimonios y observar el desenlace de estas causas para valorar si el comisario y compañía lograron intervenir de forma velada en estos asuntos. 

De las pesquisas que Asuntos Internos judicialice se decidirá si abrir una nueva pieza separada para aclarar estos hechos o si enmarcar estas actividades en alguna de las treinta piezas que se han abierto en la macrocausa de la Audiencia Nacional. Cabe recordar que Villarejo forma parte de todas ellas, mientras que el comisario Olivera, quien en la actualidad es responsable de seguridad de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), está siendo investigado solo en una de ellas: en la número 7 conocida como ‘Kitchen’. Por su parte, Gimenez Raso no aparece en la causa por el momento. 

Gamba Roja, Prostíbulos, Macedonia… 

De las conversaciones entre Villarejo, Olivera y Giménez Raso los investigadores han podido extraer fragmentos que hacen referencia a operaciones de esos años en Cataluña como ‘Gamba Roja’ en 2004 -la llegada de un contenedor repleto de cocaína procedente de Venezuela en cajas de gamba roja congelada-; ‘prostíbulos’ -la actuación de una trama de policías que cobraban importantes cantidades de dinero de los dueños de dos macro prostíbulos en Castelldefels-; y ‘Macedonia’ en 2008 -en la que se incautó un alijo de cocaína que terminó con la imputación de varios Mossos d’Esquadra. 

Dichos operativos están conectados unos con otros y los intereses de los comisarios en ellos eran variopintos, según estas fuentes. Por ejemplo, en ‘Gamba Roja’ el propio Giménez Raso estuvo en prisión por su supuesta relación con la red de narcotráfico, si bien terminó absuelto por la Audiencia Provincial de Barcelona. En ‘Prostíbulos’ el entonces intendente del cuerpo Josep Lluís Trapero dirigía las indagaciones y Manuel Gutiérrez Carbajo era el confidente y testigo clave de los Mossos para desmantelar la trama policial corrupta. 

En la grabación, a la que Confidencial Digital ha tenido acceso, se escucha a Villarejo a y los otros dos Policías maquinando para desautorizar a Gutiérrez Carbajo: 

Antonio Giménez Raso: “la única forma de meterle mano a Gutiérrez Carbajo es por el tema del blanqueo” 

Olivera: “habrá que irse a Barcelona porque en la Audiencia Nacional es difícil meterlo” 

Villarejo: "Balta, Balta se lo hace este tema. Balta te hace este tema. Bien estructurado con el tema de la Fiscalía” [refiriéndose al entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón]

El comisario jubilado ofrece incluso hacer llegar “poquito a poco” la información fabricada al entonces Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino. 

Al poco de terminar con esta operación, comenzó a instruirse en el Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona ‘Macedonia’, en la que la Guardia Civil detuvo a Juan Miguel Bono e incautó un alijo de 54 kilos de cocaína. Sin embargo, al analizarlo se percataron de que solo uno de los paquetes era cocaína y el resto estaba compuesto de forma predominante por yeso y azúcar. El juez Joaquín Aguirre consideró que alguien dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le había dado el cambiazo para proteger al presunto narcotraficante y confidente. 

Aguirre puso la investigación en manos de la División de Asuntos Internos de los Mossos y solicitó a Trapero que interviniera los teléfonos de los Guardias Civiles, pero este pidió la orden por escrito. El magistrado terminó imputando al subinspector de los Mossos, Toni Salleras, y a varios Mossos de su unidad y deteniendo al testigo clave de la otra operación, Gutiérrez Carbajo, acusado de liderar la red dedicada al tráfico de cocaína. “Lo que el juez de la Operación Macedonia le hizo a Trapero es bazofia y como la Fiscalía vio que no había nada contra él se buscaron a Manos Limpias”, indica el coronel Miguel Gómez Alarcón en el libro ‘La España Inventada’. 

Ya esta obra del detective de la agencia ‘Método 3’, Francisco Marco y el periodista Manuel Bravo señala que Giménez Raso se convirtió en el hombre de Villarejo en Barcelona. También aquí se apunta que los comisarios intoxicaron otras causas como el ‘caso Pretoria’ sobre la corrupción urbanística en Barcelona. “La investigación judicial estaba a cargo de Baltasar Garzón, pero Antonio Giménez Raso actuaba en la sombra para intentar torpedearla y así retorcer la realidad hasta situarla en el punto que más le interesaba”, dice el texto. 

De lo que puedan acreditar los agentes de Asuntos Internos dependerá el devenir de la causa que se lleva investigando en la Audiencia Nacional desde 2017. 

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