Judicial

Veinte años de prisión por atropellar, matar y robar a un rival mientras circulaba sin carné

El autor había realizado robos en el invernadero de su víctima y la mala relación entre ambos venía de atrás

Foto de recurso de un coche en carretera.
photo_camera Foto de recurso de un coche en carretera.

El Tribunal Supremo ha confirmado la pena de 20 años de prisión a un hombre acusado de homicidio, un delito contra la seguridad vial y robo con violencia en Gran Canaria. El detenido y la víctima mantenían una mala relación desde hacía tiempo porque el procesado le robaba fruta y hortalizas de sus invernaderos.

En septiembre de 2018, el acusado acudió en coche a un bar junto con su hijo donde consumió cerveza y ron de forma simultánea, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria. Al cabo de un rato, la víctima llegó al mismo local y saludó a todos menos a su rival.

Por la noche, el acusado abandonó el bar y se dirigió a una panadería cercana para comprar pan y cerveza y, seguidamente, se subió a su vehículo a pesar de que no disponía de carné de conducir. De camino a casa, se desvió y tomó una curva que iba en dirección a la finca de su rival y pudo observar su coche a lo lejos ya que éste se encontraba abriendo las cadenas de las puertas del recinto.

Al pasar por su puerta, el acusado dirigió el coche contra a su víctima, le atropelló golpeándole la pierna y le desplazó más de diez metros, lo que provocó su fallecimiento. La causa de la muerte fue por un fallo en los centros vitales del sistema nervioso central a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico y roturas y luxaciones en las vertebras y rostro.

El acusado le robó la cartera cuando ya estaba muerto

Después del atropello, el detenido se apeó del coche para robarle la cartera y se marchó del lugar sin comprobar el estado en el que se encontraba la víctima para, posteriormente intentar esconder el turismo. De madrugada, junto con otra persona que no se ha logrado identificar, trasladaron el vehículo y lo lanzaron por un barranco con el objetivo de que no se pudiese identificar. Debido al golpe, quedó calcinado

El acusado, antes de que la investigación policial se dirigiese contra él, se personó en las dependencias de la Guardia Civil y confesó ser el autor del atropello pero por accidente. A pesar de la confesión, la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria le condenó a 14 años de prisión por homicidio, cinco meses de cárcel por un delito contra la seguridad vial por conducir sin licencia y ser reincidente y a cuatro años y medio de cárcel por robo con violencia.

Además, en los próximos 20 años no podrá residir en el municipio en el que se cometió el crimen ni tampoco podrá acercarse o comunicarse con los hijos y mujer de la víctima, a los que tendrá que indemnizar 210.000 euros en total. Por otro lado, se le impone la medida de seguridad de libertad vigilada por 10 años.

Ni el TSJ de Canarias ni el Supremo le han reducido la pena

Al no estar conforme, presentaron un recurso de apelación al Tribunal Superior de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria, pero no les dieron la razón. El abogado del acusado presentó un recurso de casación al Supremo al considerar que se había vulnerado la presunción de inocencia porque no se podía probar que el homicidio fuese intencionado, por lo que solicitaron un año de prisión por homicidio imprudente, pero el Supremo no les ha dado la razón.

El abogado del detenido sólo recurre la condena de homicidio, pero no de robo con violencia ni delito contra la seguridad vial. Pero el alto tribunal considera probado que el homicidio haya sido intencionado por las pruebas presentadas por la Guardia Civil, las cuales señalan que el atropello se realizó en una zona rural y silenciosa, que la carretera estaba en buenas condiciones, y que la víctima, en el momento en el que se apeó del coche, dejó las luces puestas para que se le viera.

 

Además, también ha argumentado que el fallecido se encontraba fuera del asfalto y en él se aprecian las marcas de los neumáticos debido al giro del vehículo. Asimismo, el Supremo ha considerado que la declaración de los testigos fue importante ya que explicaron la mala relación entre ambos. A todo ello, el Supremo ha añadido que el acusado desatendió a la víctima tras el atropello y le robó.

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