Judicial

Condenado por espiar el diario de su pareja para achacarle problemas psicológicos en el proceso de divorcio

El juzgado le imputa revelación de secretos: fotocopió las páginas y las entregó a la Fiscalía de menores con el fin de justificar la separación

Un juzgado de Madrid ha condenado a un hombre por espiar el diario de su mujer durante los trámites de separación. Se le imputa un delito de descubrimiento y revelación de secretos por pasar estas notas personales a una psicóloga que tratara de acreditar problemas psicológicos de su exmujer. 

La sentencia del pasado 20 de julio, a la que ha tenido acceso Confidencial Digital, condena al hombre a dos años de prisión y al pago de las costas procesales

Los hechos ocurrieron en octubre de 2017, cuando el matrimonio que llevaba 17 años casados estaba en vías de separarse. La mujer se había trasladado a vivir en la buhardilla del domicilio que todavía compartían. El que era todavía su marido, cogió de su mesilla de noche un diario personal de 203 folios para leerlo. 

Ella, según explicó en el juicio, había comenzado a escribir allí cuestiones relativas a sus inquietudes, preocupaciones, sentimientos y emociones, así como los problemas que tenía con su marido, después de acudir a un grupo terapéutico. 

Fotocopias para la psicóloga 

El acusado realizó fotocopias de las notas personales y se las entregó a la psicóloga con la intención de que realizara un informe que acreditara que la mujer padecía alguna patología psíquica. Fue la propia psicóloga la que recomendó que entregara copias del diario de su esposa a la Fiscalía de Menores, puesto que ambos tienen tres hijos en común. 

El hombre se defendió diciendo que el cuaderno no estaba en la buhardilla sino en el despacho, que era un lugar común para todos los miembros de la casa, y explicó que al leerlo se asustó por frases como “había que disparar”, “el diablo la protegía” o “solo puede quedar uno”. 

El delito de descubrimiento de secretos 

En el delito de descubrimiento de secretos o vulneración de la intimidad específica que “sin su consentimiento se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales”

En la sentencia se cita otro auto de la Audiencia Provincial de Madrid de septiembre de 2018 en el que se habla de que la intimidad es un concepto psicológico que remite a ese “mundo propio” en el que cada quien desarrolla su “vida interior”.

Por eso, el juez cree que el acusado entró en la habitación de su esposa sin su consentimiento y que pretendía precisamente vulnerar la intimidad de ella y descubrir entre sus efectos personales alguna información que pudiese serle de utilidad. 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?