Judicial

Correa, Urdangarin y otros 66 reos se apuntan al primer curso contra la corrupción en la cárcel

Bárcenas es el gran ausente. Se trata de uno de los proyectos estrellas de Interior para la reinserción y ya se imparte en diez prisiones

Iñaki Urdangarin.
photo_camera Iñaki Urdangarin.

Francisco Correa, condenado en firme por el caso ‘Gürtel’ a 51 años de prisión, e Iñaki Urdangarin, que debía cumplir 5 años y 10 meses por el caso ‘Nóos’, forman parte de la lista de los primeros reos apuntados al curso que el Ministerio de Interior ha puesto en marcha para reinsertar internos por delitos de corrupción. En concreto son 68, según datos de Instituciones Penitenciarias facilitados a Confidencial Digital. 

Se presentó en noviembre de 2020 como uno de los proyectos estrellas del Ministerio del Interior. El primer Programa de Intervención de Delitos Económicos (PIDECO) a nivel mundial tiene como objetivo reeducar a la población reclusa con condenas contra el patrimonio, la hacienda pública y la seguridad social, delitos contra los derechos de los trabajadores, contra los ciudadanos extranjeros o contra la ordenación del territorio y el urbanismo. 

No ha sido hasta el primer trimestre de 2021 cuando el plan, que tiene una duración de 10 a 11 meses en total, ha echado a andar. Ya está en marcha en nueve centros penitenciarios como por ejemplo en Bilbao, Málaga, Valladolid, Las palmas, Tenerife y Álava. El último en comenzar a impartir estos cursos esta semana ha sido el centro penitenciario de Córdoba. El objetivo es llegar a 31 cárceles y 9 Centros de Inserción Social (CIS). 

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El proyecto, que estaba sobre la mesa del Ministerio de Interior desde 2019 como adelantó Voz Pópuli, ha sido elaborado por un grupo de psicólogos de Instituciones Penitenciarias. Hay más de 21 cursos para todo tipo de delitos en las prisiones del territorio nacional, pero la necesidad de este surgió después de que el ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska observara un incremento en la delincuencia económica en los últimos años. Consideró así que merecía “una especial atención”, según una respuesta parlamentaria del Gobierno en febrero. 

Bárcenas, el gran ausente 

Aunque al curso solo se puede acceder de forma voluntaria, no fue exactamente así para Iñaki Urdangarin. La Secretaría de Instituciones Penitenciarias acordó el pasado mes de diciembre concederle un régimen flexible, pero como condición, propuso que participara en este plan de rehabilitación de delincuentes económicos. El marido de la hermana del rey se convirtió en uno de los primeros en estrenarlo. 

Francisco Correa, por su parte, hizo pública hace unas semanas su intención de cursarlo también. Con el arrepentimiento que envió por carta al Juez de Vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, Correa solicitó voluntariamente formar parte de PIDECO. Hay que destacar que este tipo de actividades se tienen en cuenta a la hora de flexibilizar las condenas de los presos. La petición del cabecilla de la ‘Gürtel’ se produce después de que en los últimos meses las autoridades penitenciarias hayan rechazado en tres ocasiones sus permisos de salida. 

Luis Bárcenas por su parte es uno de los presos más mediáticos por delitos económicos y, sin embargo, es el gran ausente en este plan. Esta semana se encuentra en su primera salida de permiso desde que en 2018 ingresó en la cárcel de Soto del Real. No obstante, fuentes de su entorno aseguran que su intención sí es formar parte del proyecto de reinserción. 

En prisión los internos por corrupción suponen un 5,6% de la población reclusa, aproximadamente unos 2.044 presos. Una cifra muy lejos de los voluntarios actuales, pero que Prisiones confía en ir engrosando a medida que su implantación se estabilice en todo el territorio. 

En qué consisten las sesiones 

Cada sesión dura una semana y el curso se compone de un total de unas 32 sesiones. Las primeras están dedicadas a trabajar la identidad, el autoconcepto y la autoestima del reo después de que una investigación haya revelado que la comisión de los delitos se relaciona con los niveles bajos de ambas. 

Asimismo, se profundizará en las habilidades sociales, el narcisismo, el egocentrismo, el liderazgo, la humildad o la empatía. 

Al final del procesos, se incluyen sesiones de Justicia Restaurativa, que es lo que se conoce como un cara a cara con la víctima, bien directa o indirecta. La finalidad es que el penado sienta la responsabilidad de sus actos y termine pidiendo perdón. 

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