Judicial

Un juez ratifica la incapacidad de una cocinera con fibromialgia que denegó la Seguridad Social

La Administración deberá pagarle una pensión vitalicia. Los enfermos lamentan que las empresas no tengan en cuenta los fuertes dolores musculares que padecen

Un Juzgado de Barcelona ha declarado la incapacidad a una ayudante de cocina con fibromialgia. El juez ha condenado a la Seguridad Social, que le había denegado esta condición, a pagar a la trabajadora una pensión vitalicia. Los enfermos con esta patología lamentan que en muchos casos no se tomen en serio los dolores musculares. 

En enero de 2018 esta ayudante de cocina de 59 años solicitó la incapacidad por los tremendos dolores que sufría. La fibromialgia es una enfermedad crónica que produce una gran sensación dolorosa en zonas musculares de un origen no conocido y que muchas veces van acompañados de falta de sueño, artritis, dolores intestinales, fatiga, etc. 

Unos meses más tarde, en octubre, la Seguridad Social le deniega la incapacidad y fue entonces cuando la trabajadora decidió acudir a los tribunales. En el informe médico que se expone en la sentencia se explica que desde 2016 la demandante presenta crisis de ansiedad, vértigos, lumbalgia, síndrome del manguito rotador y migraña, entre otras patologías. 

Además, se explica que tiene depresión con constantes recaídas. “Mucha gente termina con depresión o con aislamiento social”, explica Luisa Fernanda Panadero presidenta  de la Asociación de Fibromialgia de la Comunidad de Madrid (afibrom). Según sus datos, en torno a un 2,5% de la población sufre esta enfermedad que no tiene ningún tratamiento eficaz. 

Estas dolencias hacen muy complicado que los enfermos puedan trabajar. “No hay un parámetro medible, no se reconoce de ninguna manera concreta. Entonces, es realmente invalidante”, dice Panadero. 

Ella, por ejemplo, trabaja como autónoma y organiza sus horarios en función de cómo se encuentra. “Yo llevo una vida sencilla. No me veo capaz de trabajar ocho horas, más atender a mis hijos… no me veo. He dejado muchos trabajos por este motivo”. 

En la sentencia, el juez dice que está probada la existencia de dolencias que han producido una limitación de las funciones. Por eso, declara la incapacidad permanente para esta ayudante de cocina y condena a la Seguridad social al pago de una pensión vitalicia equivalente al 100% de la base reguladora de 1039 euros en 14 pagas anuales. 

Aún así, en la Asociación explican que no siempre tiene que ver con trabajos físicos. “Cuando llevas mucho tiempo, también tienes problemas neurológicos. Mentalmente no tiene la capacidad ya de concentración, tienes olvidos, fatiga severa”, explican. 

El problema de no tomarlo en serio 

Los afectados por esta enfermedad tienen dolor crónico y generalizado que afecta a nivel físico y psicológico, pero el problema es que en muchas ocasiones es complicado de localizar y diagnosticar. 

“Muchas veces en el ambiente laboral no te creen, ni en la familia… y esto acaba agravando la situación social”, dice Panadero. “El paciente de fibromialgia ha sido muy maltratado. Siempre nos han tratado de vagas, de neuróticas y que un juez reconozca que no, que tienes una enfermedad, es un paso importante”, explica. 

Por eso, en la asociación tienen un gabinete de abogados que les ayuda a llevar estos casos. Pero, en la gran mayoría de procesos, necesitan acreditar que tienen enfermedades asociadas para que se declare la incapacidad.

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