Judicial

La ‘Kitchen’ incluía vigilar a Bárcenas en la cárcel: copias del registro de cartas y avisos de cada llamada

El extesorero del PP fue objetivo de vigilancias especiales durante meses en la prisión de Soto del Real coincidiendo con el operativo para sustraerle información

Bárcenas y su hijo a la salida de Soto del Real.
photo_camera Bárcenas y su hijo a la salida de Soto del Real.

El extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas ha entrado en la prisión madrileña de Soto del Real en dos ocasiones. La primera de forma preventiva, en 2013, se prolongó durante 19 meses, y la segunda a partir de la sentencia por la etapa inicial de la trama ‘Gürtel’, el 28 de mayo de 2018, por la que ahora cumple condena. 

Últimas noticias

La operación que se montó para seguir a Bárcenas, y que se investiga en la pieza de la Audiencia Nacional conocida como ‘Kitchen’ no terminó en la puerta de su casa de la calle Príncipe de Vergara, ni en el operativo parapolicial centrado en el seguimiento a él y a su familia por 70 agentes y durante varios meses. El espionaje al ex tesorero del PP también se llevó a cabo en el interior de la cárcel cuando estaba internado, según fuentes penitenciarias. 

Así lo relatan a Confidencial Digital trabajadores de Soto del Real, que explican cómo, tras el ingreso del ex alto cargo Popular, recibieron órdenes verbales para conocer todos sus movimientos y sus vinculaciones con el exterior.

El vídeo del día

Baleares dice que hay que recuperar 200.000 trabajadores del turismo

Amenazas el primer día 

El primer día que Bárcenas ingresó en prisión, las ventanas de las celdas retumbaban. Los presos amenazaron al ex tesorero a gritos, hasta tal punto que la primera noche tuvieron que cambiarlo de celda, con el fin de que su ventana diera al patio y no al módulo, en el que no paraban de jalear. 

Actualmente, las cartas que llegan al centro penitenciario se reportan de forma telemática, pero en aquel año todavía se llevaba el registro en un libro manuscrito. Los funcionarios recibieron órdenes de fotocopiar diariamente el registro de las cartas de salida del módulo 4, que era donde se encontraba Bárcenas, y de subir una copia a la dirección de la cárcel. “Era el único módulo que lo hacía y solo desde que ingresó él”, explican estas fuentes. 

Llamadas de teléfono, una a una  

También se cursó una orden verbal a los jefes de servicio para que los trabajadores del módulo, en cuanto vieran a Bárcenas descolgar el teléfono, avisaran a la oficina de Seguridad inmediatamente, con el objetivo de grabar las conversaciones. 

“Tanto era así, que incluso el propio Bárcenas llegaba a avisar al funcionario cuando iba a llamar”, relatan. Los funcionarios tenían que preguntarle con quién había comunicado, para luego reportarlo a la dirección del centro. 

No había órdenes escritas 

Los funcionarios llegaron a solicitar a la dirección que todas esas órdenes se las entregaran por escrito. Pero, según estas fuentes, ni redactaron tal documento, ni querían que quedara reflejado en el libro de incidencias de cada módulo este tipo de vigilancias. 

Los trabajadores del grupo de seguimiento y control -un grupo de funcionarios que se dedica en exclusiva en cada centro a los internos calificados como FIES - interrogaban a Bárcenas con frecuencia. “No había día que no se entrevistaran en privado con él”, revelan.  Estos funcionarios son de libre designación por parte de la dirección de cada centro. 

El juez acude a Soto del Real 

El ex tesorero del PP ha demostrado en las últimas semanas ser consciente de que era objeto de un seguimiento especial en el interior de la cárcel. Tal y como lo relató al juez Manuel García-Castellón el pasado 18 de diciembre, en una declaración secreta en el marco de la ‘Kitchen’. 

Ese día Bárcenas, contó cómo los funcionarios de prisiones solo le dejaban comunicar a través de un locutorio que estaba preparado para grabaciones. Si él intentaba entrar en otro, le conducían siempre al mismo. 

El juez de la Audiencia Nacional trata de esclarecer quién estaba detrás de la organización de este operativo de vigilancia y hasta dónde llegaba. 

Manuel García-Castellón se trasladó a la cárcel el pasado 21 de diciembre para continuar con el interrogatorio del que todavía no han trascendido más detalles. 

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes