Judicial

Villarejo acudió al Congreso sin parche en el ojo y con mascarilla XXL

La expectación entre los diputados por lo que declarara el comisario era máxima, pero el ambiente se fue transformando en incredulidad y decepción

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photo_camera Villarejo en su entrada al Congreso de los Diputados

La expectación creada por la declaración del comisario José Manuel Villarejo en el Congreso de los diputados era máxima. Había pedido hacerlo en secreto porque decía que iba a revelar podía perjudicar al Estado. Pero ni se le concedió el secreto ni él hizo grandes revelaciones. Villarejo llegó puntual, sin parche en el ojo ya recuperado de las secuelas del ictus que le dio estando en la prisión de Estremera, pero con boina como es habitual. 

Se quitó la boina al entrar en la Sala de la Cámara baja donde este jueves se celebró la Comisión de Investigación sobre la 'Kitchen'. Pero este acto de respeto no logró que las cámaras pudieran acceder mejor a su rostro, porque el comisario se había encargado de llegar una mascarilla casi desde las pestañas hasta el cuello. Con gafas de pasta roja y una cruz al mérito policial en la solapa, el comisario empezó a hablar. 

Comenzó incluso antes de que le dieran la palabra, por lo que la presidenta le hizo un gesto con la mano para que estuviera callado hasta que terminara ella de hablar. Tanto el PSOE como el PP temían lo que allí pudiera contarse. De hecho, el diputado socialista se encargó por la mañana de comentar a alguno de sus colegas "acuérdate que Villarejo miente mucho, eh". Todos iban con las preguntas aprendidas. "Va a hablar, me han dicho que sí va a hablar", comentó uno de los diputados de la Comisión a otro en la cafetería por la mañana. 

Y tanto que habló. Lo hizo durante casi cuatro horas ante los representantes de todos los partidos. Incluso, acudió el portavoz de Podemos Pablo Echenique que no había estado antes en estos interrogatorios. "Aunque haya intentado destruir a nuestro partido no lo ha conseguido", le reprochó el diputado. En un tono sorprendentemente conciliador, Villarejo aseguró que no tenía nada en contra de su partido y que, de hecho, en ocasiones les había ayudado. 

En esta línea, las expectativas estaban puestas en que "diera caña" al PSOE, pero fue más bien al revés. En varias ocasiones dijo que los gobiernos socialistas eran siempre más "serios" y con "sentido de Estado", mientras que los del PP eran más "blanditos". No quiso hablar de la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, ni de el exjuez Baltasar Garzón. 

Pero a quien sí señaló fue al expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En la mitad de su comparecencia, aproximadamente, Villarejo dio el titular con el que se iniciarían este viernes todas las crónicas. "Yo tuve contacto con el señor Rajoy directamente en esta operación", afirmó ante las preguntas de la diputada de Vox, Macarena Olona. De hecho, fue con ella con quien más se sinceró. Algunos diputados bromearon con la idea de si la visita de Olona a Estremera había hecho que Villarejo confiara más en ella durante la Comisión. 

En este sentido, dijo que tenía un teléfono que empezaba por 650 y terminaba por 10 con el que se comunicaba directamente con Rajoy para contarle cómo avanzaba el tema de 'Kitchen', y que también lo hacía a través de varios ministros como María Dolores De Cospedal, Jorge Fernández Díaz "con menor intensidad" y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Unas afirmaciones que, por otro lado, jamás ha hecho frente al juez Manuel García Castellón que investiga este asunto en la Audiencia Nacional. 

El 'hype' que había creado la presencia del comisario se fue desinflando a medida que pasaban las horas hasta que el diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu, llegó a reconocerle que estaba algo decepcionado porque no había relatado ninguna novedad. Trató de incidir este en los detalles del teléfono móvil, pero Villarejo no supo concretar más que aquello de que "todo está en sus archivos personales" a los que no tiene acceso y que parece que "nadie es capaz de desencriptar". "Dicen que yo no tengo credibilidad, pero luego resulta que todas mis notas son secretas".

Así, el comisario defendió su papel como agente de inteligencia todos estos años. Algo que el diputado de Ciudadanos Edmundo Bal le reprochó: "Yo sé cómo funciona la Administración pública. O es usted funcionario o trabaja usted para el Estado, pero con una empresa privada, no ambas cosas". "¿Y entonces cómo me explica usted que esto fuera así durante 25 años?", espetó Villarejo. 

Muy tranquilo y con sus andares, el comisario salió pronto de la sala de la Comisión, aunque luego permaneció unos minutos hablando con algún diputado en el 'hall'. Enseguida le avisaron de que su 'Cabify' estaba en la puerta esperando y Villarejo, de nuevo con boina puesta, salió de la cámara. 

Imágenes de la zona de la erupción en La Palma tomadas por la Guardia Civil

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