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¿Debemos evitar las gasolineras "low cost"? No, no deberías y te explicamos el porqué

Motivos por el que puedes repostar en una gasolinera de este tipo sin tener miedo

Gasolinera.
photo_camera Gasolinera.

En los últimos tiempos hemos podido observar un importante incremento en el precio de los carburantes, que, además, se ha visto acelerado por el estallido de la guerra en Ucrania 

Ahora mismo, llenar el depósito de tu vehículo cuesta 15 euros más de media que hace exactamente un año, llegando a los 90 euros repostar un depósito de 55 litros. Por desgracia, esta subida no parece que vaya a detenerse a corto plazo. Cualquier persona que conduzca se habrá dado cuenta de que el precio de la gasolina y el diésel está por las nubes. Hay muchos motivos que explican este fenómeno, por ejemplo, el aumento de la demanda de carburantes propiciado por los grandes movimientos que se han ido produciendo desde que se comenzaron a relajar las medidas por la pandemia de la Covid-19. A esto debemos añadir que durante estos años de crisis sanitaria, los principales países exportadores de petróleo (OPEP) redujeron la producción de crudo, al tiempo que la demanda descendía, sin embargo, el regreso de una cierta normalidad, que implica idas y venidas a la oficina, a las universidades, viajes o transporte de mercancías, no ha se ha visto correspondido con un aumento en la producción de petróleo, sino que sigue en el mismo porcentaje que en época Covid.

Otro motivo que podría arrojar luz al por qué de esta subida de precios es la aplicación, cada vez mayor, de impuestos por parte del Gobierno. Es sabido que se está tratando de reducir el uso de los coches en pro de sustituirlo por una movilidad más sostenible y ecológica. Es una medida que ya se aplica en otros países como Reino Unido, Suiza, Alemania o Luxemburgo donde los impuestos al diésel llegan hasta el 60%, aunque quizá se nota de manera menos brusca debido a los salarios considerablemente más altos que en nuestro país.

Todo esto sin olvidar el creciente conflicto que se vive en Ucrania y que ha disparado los precios. Rusia, principal exportador de gas a Europa, está cortando el "grifo" a los países de la UE. País que, por otro lado, es aliado de los miembros de la OPEP que ya ajustaron en los meses previos a la invasión los precios de los carburantes para que no fuese un cambio tan brusco.

Con todo esto, cada vez son más los conductores que tratan de evitar que sus bolsillos se resientan, más ahora que se acerca Semana Santa y se prevé amplios desplazamientos a nivel nacional. 

Repsol.

La principal ventaja es el precio

Las gasolineras baratas o "low cost" que ofrecen precios, en muchas ocasiones, bastante más bajos que los de su competencia llevan al alza desde el 2013. Como no podía ser de otra forma, una de las principales razones por las que se debería optar por estas gasolineras es el ahorro. Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), podríamos llegar a ahorrar unos 250 euros anuales

Desmontando mitos

No, no hay ningún motivo extraño, ni chanchullo detrás de estos precios como se ha pensado durante mucho tiempo.

En primer lugar, estas empresas suelen reducir costes en infraestructuras. Normalmente suelen ser gasolineras más bien pequeñas, con apenas unos pocos surtidores, y con uno o dos trabajadores como mucho, siendo en su mayoría de tipo autoservicio y autopago. Su localización juega también un papel importante, ya que no suelen estar ubicados en grandes centros de ciudades, sino que tienden a emplazarse en polígonos o zonas más alejadas, donde el precio del terreno es más barato. Esto no las exime de pasar por un riguroso proceso de comprobación en cuanto a medidas de seguridad, calidad del servicio, certificación de que pagamos lo que se debe, etc. Pequeñas acciones que suponen un gran ahorro para estas empresas y que benefician al usuario otorgándole precios más bajos.

Petroprix.
Petroprix.

Y respondiendo a la gran pregunta ¿es de peor calidad la gasolina o el diésel de estas gasolineras? La respuesta es no. El combustible que echamos a nuestro vehículo es de misma calidad, independientemente de la marca que sea. La razón es que en España esta materia se trata de igual manera en cada una de las ocho refinerías que hay en el país y la empresa encargada de enviarla a cada centro de repostaje es Exolum. El cambio reside en que cada marca de gasolinera le añade una serie de aditivos al combustible que permite mejorar ciertos aspectos del mismo. Algunos de ellos alargan el proceso de corrosión que se da con el tiempo, otros mejoran el rendimiento del motor e, incluso, algunos están orientados a modificar el característico olor que tienen. En resumen, los combustibles que tienen aditivos son más eficientes.

Por último, se debe aclarar que estos productos más económicos no están directamente relacionados con problemas que puedan surgir en el motor, pero es cierto que en las "low cost" se suele prescindir del diesel "premium" y de la gasolina de 98 octanos, recomendado en determinadas ocasiones por los fabricantes. 

 

Posibles problemas

Si tuviésemos que destacar algún fallo es el relacionado con el cuidado de las instalaciones y aparatos de estas gasolineras. No obstante, es un hecho que puede darse en sitios "premium" y en baratos. Hablamos de una limpieza rigurosa de los sistemas de almacenamiento, de los suministros o del propio surtidor. Unos cuidados que son realmente importantes para evitar que se infiltre agua o polvo en el depósito de gasolina y que con el tiempo pueda dañar el motor.

Otro problema a destacar es que desde el año 2012 aproximadamente, todos los coches cuentan con un filtro de partículas, que puede verse obstruido por los pequeños sulfitos que contienen estos hidrocarburos. Esto puede suponer más de una visita al taller a cambiar el filtro.

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