Casas reales

Informe de la Guardia Civil a Zarzuela: el rey Juan Carlos corre peligro en Sanxenxo

Agentes del anterior despliegue han concluido que la repetición de trayectos, el uso del mismo coche y la no existencia de zonas restringidas en el Club Náutico constituyen un “alto riesgo”

Juan Carlos I, en Sanxenxo.
photo_camera Juan Carlos I, en Sanxenxo.

Tras su visita en mayo, Sanxenxo se prepara para que el rey Juan Carlos vuelva a desembarcar en el municipio pontevedrés este fin se semana, para participar en el mundial de vela, que arranca el viernes, día 10. Un informe de la Guardia Civil, enviado a Zarzuela en los últimos días, ha alertado de que el padre de Felipe VI corre peligro durante su estancia allí.

Como es sabido, don Juan Carlos llegará con motivo de las regatas programadas en el Real Club Náutico de Sanxenxo, por segunda vez después de abandonar el país hace dos años y fijar su residencia en Abu Dabi.

El alcalde de la localidad, Telmo Martín, ya confirmó durante la anterior estancia de Juan Carlos I que el monarca regresaría para el inicio del campeonato del mundo de la clase 6 metros, que se disputará entre el 10 y el 18 de junio, y en el que participa el Bribón, velero en el que habitualmente navega el rey emérito.

Con este viaje, y si los planes no cambian en los próximos días, será la segunda vez que el padre de Felipe VI regrese a España.

Informe de la Guardia Civil a Zarzuela

Según ha sabido Confidencial Digital en fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, agentes que participaron en el despliegue que protegió a don Juan Carlos en su anterior viaje a Sanxenxo han alertado a Zarzuela de que el rey emérito corre un “serio peligro” durante su estancia en la localidad pontevedresa.

Hay que recordar que la primera visita del ex jefe del Estado, a mediados de mayo, movilizó a cerca de 80 agentes de Policía y Guardia Civil, para labores de vigilancia estática, escolta y contravigilancia

Este despliegue, lo mismo que la escolta personal de don Juan Carlos, formada por agentes que integran los distintos círculos de seguridad, depende de forma orgánica de los servicios de seguridad de Casa Real pese a que los funcionarios estén adscritos a Guardia Civil.

“Alto riesgo” para la seguridad

Las fuentes consultadas por ECD confirman que Zarzuela ha recibido un informe que enumera los “altos riesgos” para la seguridad de Juan Carlos I que representa la visita de los próximos días, si no se modifica el dispositivo desplegado en Sanxenxo en el primer viaje.

Dos son los puntos críticos que citan: la vivienda de Pedro Campos, que es el lugar en el que el rey Juan Carlos se va a alojar de nuevo durante casi ocho días (cuando en el anterior desplazamiento fueron solo tres jornadas), y el Club Náutico de Sanxenxo, ubicación en la que pasa el mayor tiempo con motivo de las regatas.

 

La vigilancia de la casa de Pedro Campos

Destaca el informe que uno de los elementos diferenciados de esta visita, frente a la presencia habitual del rey emérito en otros  momentos, es la seguridad del lugar de residencia que escoge durante su paso por tierras gallegas: la casa de su íntimo amigo, el empresario Pedro Campos.

Advierten de que, al tratarse de un emplazamiento fuera de Zarzuela, el lugar debe contar con una vigilancia estática que garantice su integridad en todo momento. 

Para cubrir estas labores, según recoge en el informe, se recomienda ampliar la dotación de la anterior visita, que era de 30 agentes que se reparten en turnos de 12 horas, teniendo en cuenta que en esta ocasión se prevé que la estancia en Sanxenxo se alargue más de una semana.

Su cometido es realizar tanto las vigilancias estáticas del lugar elegido por el monarca para descansar, como de los principales lugares donde centra su actividad recreativa.

Los traslados en el coche de Pedro Campos

Resaltan también que uno de los momentos de mayor riesgo son los traslados desde la casa de Pedro Campos al Club Náutico de Sanxenxo y el regreso, pese a que tan sólo hay una distancia de dos kilómetros.

Durante su anterior visita, en la mayoría de esos movimientos don Juan Carlos viajaba como copiloto en el coche de Pedro Campos, sin escolta, y siempre en el mismo vehículo, acompañados en alguna ocasión en la parte de atrás por la esposa del presidente del Club Náutico, y, en algunos trayectos, de la infanta Elena.

Agentes que participaron en el dispositivo en la zona han recomendado que, por delante y por detrás del coche que traslade al monarca le acompañen al menos cuatro vehículos más. Dos en la parte delantera y otros dos en la parte trasera. Una comitiva que también debería contar con la escolta de dos motocicletas policiales

El trayecto complica la contravigilancia

Según las fuentes consultadas por ECD, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han alertado también a Zarzuela de que la repetición diaria del mismo trayecto, por corto que sea, complica las labores de contravigilancia, que en este caso se encargan a agentes de la Policía Nacional. 

Se trata de una tarea que recae en el GOAC (Grupo Operativo de Avanzada y Contravigilancia), en coordinación con la Casa Real, que es quien se encarga de confirmar que nadie está monitorizando los desplazamientos del rey emérito, que no es fotografiado para detectar las medidas de seguridad y que no está siendo sometido a seguimiento alguno. 

Sin zonas restringidas en el club náutico

Por si fuera poco, al ser el club náutico un sitio público, en el que se anuncia con anterioridad que el monarca hará acto de presencia, los agentes han resaltado en su informe a la Casa del Rey que la seguridad en el recinto deportivo debe ser también una “prioridad”, con el fin de evitar cualquier contratiempo que pudiera producirse.

De ahí que hayan advertido de que son necesarias más zonas acotadas y restringidas dentro del complejo, para tener mejor controlados los movimientos alrededor del monarca.

Encontrarle una residencia en España

Por todos estos riesgos trasladados a la Casa del Rey, un problema que se apunta para la vuelta de don Juan Carlos a España, sea temporalmente o sea de una forma definitiva, es que hay que buscarle un lugar adecuado donde pueda vivir. La vivienda de Pedro Campos en Sanxenxo no puede ser una solución definitiva. 

Es preciso encontrarle un sitio apropiado, por la vía de comprarlo, alquilarlo, que se lo preste alguna persona de su confianza... Y aún no se ha encontrado la solución. Tiene que ser una residencia que reúna condiciones adecuadas, con un mínimo de seguridad pero también, como se ha escuchado a personas con acceso a La Zarzuela, “con un mínimo de decoro institucional”. 

En resumen, que allí esté amparado y que “no sea un circo en la calle”. A ese respecto, la nueva casa de la infanta Elena en Madrid, en la calle Almagro, también se ha descartado como opción.

Raphael, apoteósico en Starlite

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