CNI

La problemática vida en pareja de una espía del CNI, contada por Félix Sanz Roldán

Los agentes del Centro Nacional de Inteligencia, cuando entran a formar parte del servicio, firman una clausula de confidencialidad que les impide decir que trabajan para la ‘Casa’. Ni siquiera puede revelarlo a su pareja, si bien la norma se aplica con mayor flexibilidad si se trata de un matrimonio.

Esta circunstancia genera no pocas veces situaciones que podrían denominarse ‘de película’. Y El Chivato ha conocido un ejemplo.

Una agente del CNI, que mantenía una relación de noviazgo desde hacía años con su pareja –un varón-, le ocultaba a éste su condición de ‘espía’. Le decía que trabajaba en “el Ministerio de Defensa”, sin más especificaciones.

Lo cierto es que la agente pasaba toda su jornada laboral en la sede central del Centro Nacional de Inteligencia, en la carretera de la Coruña, y, cuando salía de trabajar, un coche la trasladaba hasta el ministerio de Defensa, en el que entraba por la puerta trasera para a continuación salir por la principal, que es donde le esperaba su novio.

Esta historia impresionó al director del CNI, Félix Sanz Roldán, quien la contó hace no mucho ante un auditorio universitario. La recogió el diario Mercantil Valenciano.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable