Clínicas Novovisión.
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Cuídate

Adiós a las gafas

La técnica LASIK es muy eficaz y segura, es la intervención más realizada y por tanto la más experimentada.

Las ventajas de operarse la vista

La ciencia avanza a pasos de gigante y si el uso de lentes supuso una revolución para la salud hace ya muchos años, ahora existe otra alternativa a las gafas: nada. Sí, por fin se puede ver de manera nítida sin necesidad de utilizar ningún complemento para la vista. ¿Cómo? Mediante una sencilla operación quirúrgica en la que no se corren riesgos. Suena a ciencia-ficción, a un futuro lejano, pero es la realidad y es el presente: la cirugía refractiva.

Pero, ¿qué es cirugía refractiva? La cirugía refractiva es el conjunto de procedimientos quirúrgicos que tienen como objetivo eliminar la dependencia de las gafas o las lentes de contacto. Los defectos de refracción oculares pueden ser eliminados gracias a una operación. Estos defectos son miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia.

La miopía es un defecto que dificulta la visión de lejos, esto ocurre porque las imágenes se enfocan por delante de la retina en vez de sobre esta misma. Suele aparecer en la infancia y hasta los 20 años apróximadamente sigue evolucionando.

La hipermetropía es un error en el enfoque visual que provoca una visión borrosa de cerca porque las imágenes se enfocan por detrás de la retina en vez de en esta misma. A partir de cierta edad también se ven mal los objetos lejanos.

El astigmatismo es el defecto refractivo por el que la visión es borrosa a cualquier distancia, incluso puede provocar que algunas imágenes se vean alargadas.Es provocado por la irregularidad de la córnea, la capa externa y transparente del ojo, que no tiene la misma curvatura en todas sus zonas.

La presbicia o vista cansada es el defecto o error que provoca que se tenga que aleja el objeto para enfocarlo adecuadamente. Aparece con el paso de los años y ocurre porque el cristalino pierde su elasticidad.

Obviamente, antes del procedimiento de cirugía refractiva es necesario realizar una serie de pruebas para que el oftalmólogo decida qué tipo de técnica de cirugía refractiva es la más conveniente para tratar al paciente. La elección de la técnica a seguir dependerá de la edad del paciente, la graduación ocular y el espesor de la córnea.

Como se pretende cambiar la forma y el grosor de la córnea, estas pruebas reflejan el estado original de la misma. Por eso es necesario no utilizar lentes de contacto una semana antes (si son flexibles) o tres semanas antes (si son rígidas) ya que alteran el estado físico de la córnea. Además, no se debe maquillar los ojos durante los tres días anteriores a la intervención quirúrgica, ni utilizar toallitas desmaquilladoras sobre los ojos.

Una vez realizadas estas pruebas el oftalmólogo decide cuál es la mejor técnica a seguir. Existen cuatro tipos de tratamientos de cirugía refractiva: LASIK, PRK, FEMTO o Lente Intraocular (ICL).

El procedimiento de cirugía láser ocular, LASIK, se realiza en dos pasos. Primero se separa parcialmente una capa anterior muy fina (0.1 mm) de la córnea con un microqueratomo, que es una cuchilla mecánica de alta precisión. Después se aplica el láser sobre la córnea, dando la forma adecuada para corregir el defecto visual. Una vez terminado se vuelve a colocar la capa anterior de la córnea.

La técnica LASIK es muy eficaz y segura, es la intervención más realizada y por tanto la más experimentada. Es muy rápida, ya que dura 4 minutos y no es necesario la hospitalización del paciente, además se caracteriza por una rápida recuperación y un precio muy asequible.

En la intervención ocular mediante la técnica PRK y LASEK el cirujano limpia la superficie de la córnea y aplica directamente el láser sin necesidad de cortar nada. La intervención dura dos minutos de limpieza y dos segundos por cada dioptría. Es la técnica menos agresiva porque no hace falta realizar disecciones en la córnea, es la más sencilla y rápida y es la más adecuada en caso de tener la córnea muy fina o con poca rigidez.

En la operación quirúrgica con láser de Femtosegundo primero se aplica una lentilla especial con microcámara sobre el ojo. La microcámara captura la imagen en el ordenador y desde ahí se programa el láser Intralase que separa la capa corneal, generalmente de 0.1 mm. Después, con el láser Excimer se corrige directamente el defecto del paciente. Así que gracias al láser de Femtosegundo se consigue una precisión cien veces mayor que con el microqueratomo, y al no utilizar cuchilla es mucho más seguro y preciso. Aunque a la clínica le supone un gran esfuerzo económico el uso de esta técnica tan avanzada, al paciente supone un coste adicional del 20%.

La intervención mediante Lente Intraocular Fáquica se basa en la colocación de una lentilla personalizada dentro del “sulcus” (encima del cristalino). Proporciona la mayor calidad de visión en pacientes con más de 6 dioptrías y es la única técnica para pacientes con córneas anómalas.

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